Una mamá pide desesperadamente volver a ver a su hijo

María Belén Pereyra (24) desde el mes de febrero del año 2019 que no lo ve a su pequeño y su ex, que vive en Rada Tilly, se niega a devolverlo, según contó. La situación se torna más angustiante para la mujer que está desesperada porque el viernes debe volver a su ciudad; Rosario.

De acuerdo con la información a la que tuvo acceso este medio y que consta en la denuncia realizada ayer en el Ministerio Publico Fiscal de Comodoro Rivadavia, paralelamente María Belén Pereyra (24) afirmó que, en Rosario, también hizo lo mismo para pedir la restitución del pequeño. “Sigue en pie, allá se declararon incompetentes en lo penal, en las denuncias qué hice por violencia, acoso, maltratos, y abusos”.

María Belén Pereyra (24) se comunicó con El Patagónico para dar su testimonio y con el objetivo de poder recuperar a su pequeño (4 años) que no ve desde el 2019. Llegó de Rosario (Santa Fe), donde actualmente vive.

“Hace dos años me separé del papa de mi hijo que vive acá, en Rada Tilly” explicó en un primer momento. Es que, según sus declaraciones, en ese momento “había permitido que traiga de vacaciones a mi nene. A mí me trajeron a la fuerza, me tuvieron una semana, me echaron, me subieron a un colectivo y se quedaron con mi hijo”.

Según la mujer, en febrero del año 2019, el padre del niño B.D.J de 30 años y su familia “usaron mi firma, contrataron un abogado e hicieron una homologación donde yo le doy el poder al padre y con ese papel le cambiaron el domicilio a mi hijo” denunció. “A los días lo anotaron en el jardín, futbol, natación para demostrar que mi nene vivía acá”.

La mamá comentó además que en Rosario también radicó otra denuncia para pedir la restitución del pequeño. En esa ocasión “me la negaron porque habían cambiado el ambiente donde vive el bebé, porque cuando estaba acá tenía 1 año y medio”.

María Belén contó que a sus 17 años conoció al padre de su hijo y tras quedarse embarazada. “A los meses nos separamos, me enteró que estoy embarazada y los padres de él, al ser pastores, nos hicieron casar. Yo no quería, me obligaron”.

El lunes llegó desde su ciudad con la idea de encontrarse con su pequeño. Fue hasta la casa de sus ex suegros (en la Avda. Francisco Segui) y allí encontró a su ex. “Cuando llegó, golpeó la puerta, lo llame (a su expareja) antes de llegar, él nunca me respondió hasta que me abrió la puerta que me dice ¿´que haces acá´?. Mi hijo me vio, se puso mal, yo empecé a temblar, a llorar porque hace dos años que no lo veía”.

“Pude entrar porque mi nene se largó a llorar, me senté al lado de él. Lo abrace, cuando me ve el padre me sacó del brazo para afuera, llamó a una escribana pública, una abogada, la psicóloga, y la policía que llegó al minuto. Me trataron mal delante de la Policía, me trataron de prostituta, me decían ¿`que hacia yo ahí´? recordó ese episodio.

Por este hecho, intervino el Juzgado de Familia de Comodoro Rivadavia, qué dictó hacia la mujer una prohibición de acercamiento. “El (padre) presentó que abandoné a mi nene acá, a los dos, cuando ellos me mandaron, obligada a Rosario, sin mi hijo que lo tenían encerrado en una casa en Comodoro y cuando fui a Fiscalía (ayer) conté todos los detalles”.

La madre describió que, en todo este lapso, en donde no logra ver a su pequeño se vuelve cada más angustiante. Es que en 2020 ya tenía intenciones de verlo, pero en medio apareció la pandemia “no tenía empleo, se me había vencido el contrato y este año le dije que venía en febrero”.

La mamá pide desesperadamente ver a su hijo, tener un régimen de visitas. “me dijeron que, en abril, puede haber una resolución, es lo más probable” confesó.

El viernes, María Belén, regresa a su ciudad y la situación es sumamente desesperante: “Quiero verlo a mi hijo, pero hasta que la jueza no saque la restricción no me puedo acercar y me tengo que ir el viernes por temas laborales”.

Ya sobre el final de la entrevista, y en un pedido dramático ante este medio, exigió “ver a mi nene y poder conseguir la tenencia compartida. Es lo que le pedí al padre durante dos años que me la negó y se reía”.

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