El nuevo conflicto laboral tuvo lugar en Cañadón Seco, donde numerosos manifestantes de la UOCRA bloquearon desde hora temprana la base de una de las operadoras de yacimientos, la Compañía General de Combustibles (CGC).
Voceros del gremio informaron a El Patagónico que la medida de fuerza se debe al despido de la totalidad de los 16 operarios de la empresa de servicios LH3, contratista de CGC.
Los mismos venían realizando trabajos de montaje de cañerías y obras civiles en general, habiendo quedado desafectados a partir del 12 de febrero, sin que se les hubieran liquidado los días trabajados.
Paralelamente, hicieron saber que la contratista justificó las cesantías en la falta de fondos para hacer frente a los salarios ya que CGC no le canceló las prestaciones, por lo cual el gremio carga la mayor responsabilidad del conflicto a la operadora.
Por otra parte, manifestaron que no se respetó un acuerdo firmado entre varios gremios y empresas ante al Ministerio de Trabajo para asegurar puestos laborales y mantener la paz social.
El bloqueo a la citada base de operaciones impide el ingreso y salida de vehículos y continuaba hasta avanzada la tarde.