Concejales de Caleta no sesionan pero igual cruzan fuertes críticas

Hace ya varias semanas que no hay sesiones ordinarias en el Concejo Deliberante de esta ciudad debido a conflictos laborales de empleados municipales o bien porque no hay quórum por diferentes razones. Paradójicamente, la fogosidad de los debates de un recinto parlamentario fue reemplazada por enfrentamientos verbales mediáticos como el que por esos días sostuvieron Pablo Calicate (FpV) y Javier Aybar (Frente Vecinal)

Caleta Olivia (agencia)
El que activó la disputa fue Pablo Calicate, quien reclamó mayor actividad institucional al intendente Facundo Prades (Cambiemos), indicando que no es posible que sólo se limite a ser un "pagasueldos".
El edil del Frente para la Victoria se refería a que ya es habitual que el jefe comunal pase muchos días fuera de la ciudad por viajes a Buenos Aires o Río Gallegos en procura de obtener fondos para cancelar salarios, algo que consideró comprensible, pero reparó que ello mismo hace que descuide otras actividades comunitarias.
Además, evaluó que ello altera la activad del cuerpo deliberativo que sólo está conformado por cinco miembros y en ausencia del intendente, el concejal Javier Aybar (Frente Vecinal por Caleta y su gente) se convierte en su reemplazante natural.
Para colmo, para la sesión programada para el 28 de abril, otros dos ediles no estaban disponibles: Liliana Andrade (Frente Vecinal) por razones de salud y Rubén Martínez (Integración Ciudadana) quien se ausentó de la ciudad sin aviso previo, dejando al cuerpo sin quórum.
Luego hubo otra suspensión, lo cual llevó a decir a Calicate que "los reiterados parates en la actividad parlamentaria, son un signo de que la institucionalidad caletense no gozaría de buena salud".
En ese marco consideró que esto tiene su raíz en la coyuntura que pasa por la necesidad que tiene el Ejecutivo de conseguir fondos pero, reparó, "al intendente no se le pueden escapar otros temas de agenda comunitaria y no puede ser nada más que un pagasueldos".

LE PIDEN AUTOCRITICA
La respuesta no se hizo esperar y no vino de Prades sino del propio presidente del Concejo, Javier Aybar, quien le sugirió a Calicate que "en lugar de criticar y tildar de mero pagasueldos al intendente, sería mucho más productivo para la comunidad que, como integrante de ese sector político que gobernó la ciudad tantos años, tenga un poco de autocrítica y aporte su grano de arena para salir de la actual situación local".
Respecto a la sesión programada para el 28 de abril, explicó que la misma tuvo que ser trasladada a otra fecha a confirmar debido a la medida de fuerza de los empleados municipales y que el hecho de haberla concretado, aún cuando se reuniera quórum, "implicaba ir en contra del justo reclamo que están llevando adelante los trabajadores".
Por otro lado reconoció que Calicate "tiene buenas intenciones políticas", pero "no debe olvidar que forma parte de un espacio político que bastante perjuicio le causo a la ciudad durante sus gestiones y no se puede responsabilizar al actual intendente de los conflictos y problemas heredados que aquejan a Caleta Olivia".
Finalmente lo invitó a "sumarse al desafío de golpear puertas juntos y gestionar políticas públicas que empujen hacia adelante a toda la sociedad".
"Caleta hoy vive el resultado de malas políticas del FpV y no hay que confundir a la sociedad, hay que ayudar y tratar de tirar todos para el mismo lado. Creo que esa va a ser la única manera de sacar adelante nuestra ciudad", sostuvo Aybar.

Fuente:

Notas Relacionadas

Dejá tu comentario

Las Más Leídas del Patagónico