En colectivo llegaron ayer por la mañana hasta el Predio Ferial para buscar agua. Luego se fueron caminando para tomar otro transporte que las llevara hasta la extensión del barrio Stella Maris, donde viven.
Mónica, acompañada por Daniela y otras dos vecinas, no tuvieron otra opción que recorrer los 9 kilómetros de distancia que hay con el Predio Ferial para buscar agua, leche y otros víveres. Es que aseguran que la ayuda a ese sector del Stella Maris es completamente nula por la ausencia de la vecinal y de las autoridades municipales en un barrio de los más precarios de la zona sur.
"No tenemos unión vecinal, no tenemos presidente. Supuestamente tenemos uno que asumió el día de la lluvia, pero acá nos dicen que él no es, que es Leviñanco y se tiran la bola unos a otros, pero nadie ha ido a visitarnos, nadie se ha acercado por allá. Está bastante jodido pero no han llegado ni el presidente ni los municipales. Mira hasta dónde nos tenemos que acercar a buscar un poco de agua", le dijo Mónica a un cronista de El Patagónico.
Con dos bolsas de supermercado, las mujeres se llevaron 30 envoltorios de agua de tres cuartos de litro que pensaban repartir entre algunos vecinos, aunque sabían que el suministro era escaso aún para distribuir entre ellas ya que en el sector tampoco cuentan con agua corriente.
"Nosotros nos abastecemos de una red de una pescadería", explicó Mónica. "Y esta todo contaminado. Casi todo el barrio no tiene agua porque cuando (Josefina) Bidondo (ex secretaria de Tierras) nos entregó los terrenos hace nueve años, no tenían ningún servicio... sin agua, sin cloacas, sin gas, sin nada, y así como nos entregó los terrenos estamos", agregó.
Por lo pronto los vecinos piden que llegue ayuda, principalmente máquinas que saquen el barro, además de agua y otros víveres ya que hasta el momento no recibieron respuestas de la vecinal y cuando se acercaron al Gimnasio municipal Nº 2 les pidieron ir al Predio Ferial, adonde solo les dieron esas 30 bolsas de agua que ellas podían llevar.