El fiscal general dictaminó que Alberto Nisman fue asesinado

"El objeto de la causa, de acuerdo a la prueba producida hasta el momento, lo constituye la hipótesis de que Alberto Nisman ha sido víctima del delito de homicidio", sostuvo Sáenz en su dictamen ante el tribunal que debe resolver cómo continúa la causa.

El fiscal general de la Cámara del Crimen, Ricardo Sáenz, dictaminó ayer que Alberto Nisman "fue víctima del delito de homicidio" y pidió que la causa en la que se investiga su muerte pase al fuero federal, como había pedido desde el comienzo la querella que encabeza la ex esposa del fallecido fiscal, Sandra Arroyo Salgado.
"El objeto procesal de esta causa hasta el momento, lo constituye la hipótesis de que Alberto Nisman ha sido víctima del delito de homicidio", escribió Saénz en su dictamen, que presentó ante la Sala VI de la Cámara del Crimen, integrada por los jueces Marcelo Lucini, Mario Filozof y Rodolfo Pociello Argerich.
Ese tribunal realizará el próximo 18 de marzo una audiencia para determinar en qué fuero debe tramitar el expediente. Si la Cámara avala el cambio, la causa pasará del fuero de instrucción a los tribunales de Comodoro Py.
Para Saénz -uno de los organizadores de la marcha del 18F en homenaje al ex titular de la UFI AMIA y confeso simpatizante del gobierno de Mauricio Macri- hay una serie de elementos que permiten determinar que Nisman fue asesinado. Entre ellos, que en la mano del fiscal no había residuos del arma que terminó con su vida. "No caben dudas ya de que no fue Alberto Nisman quien disparó el arma que le dio la muerte, lo que necesariamente lleva a concluir que fue víctima de un homicidio", indicó.
Para llegar a su conclusión, el fiscal general utilizó información proporcionada por tres declaraciones, que destacó por sobre otras: las de las entonces diputadas nacionales Patricia Bullrich y Laura Alonso, hoy funcionarias del gobierno nacional, y del dirigente de la comunidad judía Waldo Wolff, actual legislador porteño del PRO.
También se basó en los testimonios de los custodios de Nisman y de su secretaria, Soledad Castro, que afirmaron que el fallecido fiscal "lejos de hallarse angustiado o deprimido, se encontraba satisfecho, de buen ánimo, plenamente convencido de la justicia de sus acciones, y abocado a la presentación que iba a efectuar ante los legisladores aquel 19 de enero".
Entre los resultados periciales que enumeró Sáenz para dictaminar el asesinato están la localización del disparo, el hematoma en la zona occipital izquierda del cráneo, la lesión en la cara interna del tercio distal de la pierna izquierda, las declaraciones del médico y la enfermera de Swiss Medical que ingresaron al departamento y dijeron que el cuerpo de Nisman fue movido y que el contenido de su celular fue borrado.
Además, apunta directamente contra Diego Lagomarsino como posible autor del crimen y pide que no solo esté imputado por la entrega del arma sino además por la muerte del fiscal.

LAS CLAVES

En el dictamen, el fiscal deja claro que su postura sigue a la de la familia del fallecido: "Concuerdo con los apelantes en que el objeto procesal de esta causa de acuerdo a la prueba producida hasta el momento, lo constituye la hipótesis de que Alberto Nisman ha sido víctima del delito de homicidio".
Para el fiscal, el arma utilizada en el hecho y la ausencia de rastros de pólvora en las manos de Nisman son claves para determinar que "estamos en presencia de un homicidio".
Para Sáenz, Nisman no estaba anímicamente en condiciones de suicidarse. Según su escrito: "Lejos de hallarse angustiado o deprimido, se encontraba satisfecho, de buen ánimo y abocado a la presentación que iba a efectuar ante los legisladores el 19 de enero (de 2015)".
Según el fiscal, "el departamento de Nisman habría sido 'limpiado', pues sólo así se explicaría que no se encontraran huellas dactilares pertenecientes a personas distintas del occiso que visitaron el departamento horas antes de su muerte".
Sáenz apunta directamente contra Diego Lagomarsino como posible autor del crimen y pide que no solo esté imputado por la entrega del arma sino además por la muerte del fiscal.
En ese sentido, es duro con la jueza Viviana Palmaghini y la fiscal Viviana Fein, que "participaban de una suerte de 'ficción'" respecto de Lagomarsino, ya que lo consideraban sólo imputado de la entrega del arma a Nisman, mientras que le daban intervención como parte en las pericias médicas, balísticas e informáticas, relacionadas claramente con la muerte de Nisman".
"Diego Lagomarsino debía ser considerado como el imputado de todas las hipótesis delictivas de la investigación, y no sólo de la entrega el arma en cuestión", remarcó.

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