El plenario de la Unión Cívica Radical se realizó durante la tarde del viernes y habían sido convocados los intendentes, concejales, legisladores provinciales y funcionarios que integran organismos de control o sindicaturas en el Gobierno provincial –como referentes de la minoría que el partido representa en Chubut–, además de Mario Cimadevilla, hoy al frente de la unidad especial de investigación de la causa AMIA.
Más allá de las cuestiones de coyuntura provincial, vinculadas a los primeros dos meses de gestión política, el encuentro incluyó en su agenda el análisis de la posible reforma constitucional que anticipó el gobernador Mario Das Neves y que podría contener la implementación de un sistema bicameral para la Legislatura de Chubut.
Aunque las posiciones partidarias definitivas se conocerán cuando sean tenidas en cuenta en el marco de la convención provincial, algunos interlocutores consultados por El Patagónico pusieron en valor el espacio de diálogo abierto el viernes, aunque consideraron evidente que la UCR Chubut tiene hoy dos aguas marcadas entre el oficialismo y quienes apuntan a sostener posicionamientos clave que podría determinar incluso enfrentamientos con el PRO.
Como muestra puede tomarse la presentación que efectuaron los integrantes del FRACh (Frente Radical Amaya), que referenciados por Orlando Vera pidieron que la UCR mantenga la misma posición que se había planteado durante los dos años previos en torno a la megaminería, cuando la discusión provincial giraba en torno a la ley 5001.
En lo que a la reforma constitucional provincial refiere, el sector planteó que el proyecto -poco claro hoy dado que solo se basa en anuncios- debería ser remitido con tiempo suficiente a los partidos políticos y que "sería saludable para la calidad democrática de nuestra Provincia que esa decisión sea avalada a través de una consulta popular que legitime el proceso", acciones a darse luego de evaluar si tal reforma es necesaria o si podría circunscribirse en dos artículos, para lo cual podría procederse mediante ley y no convocando a la Convención Constituyente.
Además, el documento manifiesta preocupación por que la UCR no tenga una participación activa en el proceso iniciado a nivel nacional.