Más de 300 personas marcharon en repudio de la quita de pensiones

Con la participación de diferentes organizaciones vinculadas al tratamiento de la discapacidad, más de 300 personas marcharon por las calles céntricas para manifestar su rechazo contra la medida que golpeaba a uno de los sectores más vulnerables de la población. La manifestación no contó con banderas políticas, pero sí con la presencia de familias completas que pidieron que sus derechos no se vean vulnerados. En el mismo momento en que se desarrollaba la protesta, la ministro de Desarrollo Social de la Nación, Carolina Stanley, anunciaba que la medida quedaba sin efecto.

Las organizaciones no gubernamentales (ONGs) que trabajan con personas que presentan discapacidad reaccionaron frente a la medida del Gobierno nacional de quitar las pensiones. Así, en las últimas horas del miércoles se decidió llevar a cabo ayer una marcha por el centro de esta ciudad para demostrar el descontento contra una decisión que por los repudios surgidos en todo el país, el Estado decidió dejar sin efecto.
Centenares de personas comenzaron a concentrarse ayer en la plaza de la Escuela 83 para reclamar la restitución de sus derechos, que el Ministerio de Desarrollo Social de la Nacion justificaba como “una depuración de padrones".
Pese a una temperatura que alcanzaba solo los 5 grados, personas que presentan discapacidad asistieron al punto de encuentro acompañados por sus familias. El reclamo fue espontáneo no solo por el poco tiempo de organización con el que se contó sino también por la nula participación de banderas políticas.
La jornada contó con un solo orador que fue Horacio Romero, estudiante universitario con discapacidad e integrante de la Cátedra Libre de Derechos Humanos, quien criticó las medidas del Gobierno nacional y pidió para que no se continúen vulnerando los derechos de las personas.
"Carolina Stanley (ministra de Desarrollo Social) dijo que se habían cometido algunos errores, le decimos que 70 mil pensiones no son algunos errores, tenemos que hablar de horrores, esta gente se debería poner en el lugar y tener empatía porque la realidad detrás de un escritorio es muy diferente a lo que vivimos en concreto", sostuvo Romero.
La manifestación comenzó a las 18 y más de 300 personas marcharon con carteles que tenían la leyenda “No a la quita de pensiones”. En el mismo momento, la ministra de Desarrollo Social, Carolina Stanley, informaba que se retrocedía con la medida que hace dos días intentaba imponer el Gobierno de Mauricio Macri.

"ES UNA MEDIDA
QUE NO TIENE LOGICA"
El recorrido de la manifestación comenzó por San Martín hasta Güemes para continuar por Rivadavia y volver al punto de encuentro por España. Una de las características que marcó el reclamo fue la ausencia del personal del Area de Tránsito Municipal para guiar el paso de los automovilistas por lo que los mismos manifestantes tuvieron que pedir a los conductores que frenaran su paso para no ocasionar un accidente. La ausencia de los inspectores municipales fue llamativa teniendo en cuenta que han estado presentes en reclamos que no llegaban a juntar 50 personas.
Mientras los ocasiones guías de tránsito se las ingeniaban para que no se produjera un accidente, Serena le contó a El Patagónico que su hija Valentina Díaz ya no cuenta con su pensión. “Mi hija tiene un síndrome genético no especificado y tiene un certificado de discapacidad desde los tres años. Hoy tiene trece y ese síndrome le ocasiona graves problemas de salud. Estoy por viajar a Buenos Aires y cuando fui el martes al cajero me dí cuenta que me habían quitado la pensión. En el Banco (Nación) me informaron que tenía que ir a ANSeS para ver porque me habían dado de baja”, sostuvo.
La mamá de Valentina se dirigió ese día a la oficina del organismo nacional sin darse cuenta que su lucha recién estaba comenzando. “Cuando llegué me dijeron que estaba dada de baja y que tenía que dirigirse al Ministerio de Desarrollo Social y me explicaron que por vivir con una persona, que no es el padre de mi hija y que tiene un recibo de sueldo de 20 mil pesos, por tener casa propia con cerámicas y DirecTV y un auto, no le correspondía la pensión a mi hija”, describió.
"Lo peor de esta medida que no tiene lógica alguna, es que yo había acordado con la obra social que iba a pagar unos estudios en Buenos Aires y no nos avisaron. Tuvimos que cancelar todo”, agregó.
Serena fue una de las tantas personas que se movilizó en todo el país contra la medida de la quita de pensiones a las personas con discapacidad. Consideró que pese a que el monto no es una gran cantidad de dinero, sirve para que su hija se pueda trasladar. “Nadie vive de este tipo de pensiones porque no es mucha plata, pero sirve para que se pueda movilizar. Uno tiene que tener en cuenta que en Comodoro no hay colectivos para que los discapacitados se puedan mover y si o si tenés que pagar un remis y nadie te lleva gratis”, sentenció.
"Ellos (por Nación) piensan que tener un auto es un lujo pero hay que tener plata para tomarse un taxi. Si uno se pone a sacar cuentas, en muchos casos destinás la plata de la pensión solamente en transporte, pero se ve que eso no le importa”, lamentó.



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