Más de 400 familias afectadas constituyen los casos de mayor sensibilidad detectados

Se trata de los casos sensibles, las situaciones más vulnerables como madres solteras, ancianos, discapacitados y personas que se quedaron sin casa o trabajo. Las familias fueron detectadas a través del Registro de Daños Domiciliarios que realiza el Grupo de Investigación, Geografía, Acción y Territorio de la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco.

"Juan XXIII, 80 cm de barro dentro del domicilio, todo perdido, inundación con barro” dice el cuarto dato del Registro de Daños y Asistencia que publicó el Gobierno de Chubut, en su sitio web, en base a los datos obtenidos del relevamiento que realiza el Grupo de Investigación, Geografía, Acción y Territorio (GIAT) de la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco (UNPSJB), el primer organismo que se dedicó a cuantificar estadísticamente los daños provocados por el temporal desencadenado el miércoles 29 de marzo y que concluyó el sábado 8 de abril, con breves interregnos.
Hasta ayer el relevamiento denominado "Registro de Daños Domiciliarios" había asentado un total de 3.360 daños que se produjeron en diferentes puntos de la ciudad. La mayoría de los datos fueron cargados antes del 4 de abril, luego de la primera lluvia torrencial. Después del 6, el número fue más perturbador.
El investigador Juan Manuel Díaz Tetamanti -impulsor del registro de datos- explicó que aún no se sabe con certeza cuándo se tendrán números concretos del saldo del temporal, en virtud de que por el momento la tarea está abocada a poder brindar ayuda, seleccionando los datos más relevantes para que sean trabajados en forma directa por los estados provincial y municipal, así como otras instituciones y organizaciones.
En ese sentido, confirmó que el registro detectó más de 400 casos sensibles que fueron informados a los organismos del Estado. “Es una planilla a la que acceden los funcionarios. Son los casos sensibles, más delicados, que tienen que ver con situaciones más vulnerables. Por ejemplo, madres solas con chicos, ancianos, discapacitados, personas que se quedaron sin casa y sin trabajo, ese tipo de cosas", explicó a El Patagónico.

DATOS FRIOS
Pese al impulso que tuvo en sus primeros días tras el temporal, cuando llegaron a contabilizarse más de 400 casos diarios, en los últimos días el asentamiento de nuevos damnificados bajó en el "Registro de Daños Domiciliarios".
Ayer al mediodía, explicó Temamanti, solo 15 personas habían informado su situación. “Son otros tipos de casos los que se agregan porque es otro momento. La gente está más tranquila, cargan otras cosas o varios tuvieron la pérdida total de las viviendas”, resumió.
Lo cierto es que la carga total de los casos de cada uno de los damnificados ayudará a tener un panorama más certero de la magnitud de lo que sucedió en el seno de cada hogar, ya que cada registro da a conocer una situación diferente y permite saber de situaciones que aún no fueron censadas.
El mapeo, actualizado hasta el 5 de abril, muestra que la zona sur de la ciudad fue más afectada que el sector norte, principalmente en los barrios Juan XXIII y parte del Pueyrredón, registrando otra importante cantidad de daños en los alrededores. Sin embargo, advierte que hubo un perímetro de esa zona donde el temporal casi pasó inadvertido y no contabilizó grandes cantidades de registros; incluso con varias manzanas donde prácticamente la tormenta pareció no existir.
Se trata del sector que une las avenidas Estados Unidos y Portugal, entre Sargento Ramírez y Canadá, donde se registró un solo caso. El vecino denunció: "goteras en la casa entera; ambas habitaciones, incluido el baño; gotera en la iluminación; se mojaron colchones y un placard. Debido a una gotera, se quemó un DVD y televisor", señaló.
Cabe recordar que cada damnificado también deja su número de teléfono y nombre, aunque estos datos son de acceso exclusivo para los gobiernos municipal y provincial, y otras instituciones y organizaciones.
Cada dato además de ser un registro, parece ser un grito de auxilio, sin discriminar calles ni barrios, entre ellos el Ceferino Namuncurá, Las Flores, Don Bosco, Moure, San Cayetano, Los Arenales, etcétera.
Por ejemplo, en ese último sector ocho vecinos registraron los graves daños que sufrieron. "Estamos sin luz, sin calefacción, sin leña y las calles están destrozadas", dijo uno. "El agua se fue comiendo toda la vereda hasta quedar el cerco de la casa en el aire. Además, no puedo retirar vehículos debido a los zanjones que quedó (SIC) en la calle”, detalló otro; “Rotura total de calle imposibilitado de salir en automóvil. 1,50 mts de barranco”, agregó un tercer vecino de ese sector que fue castigado por la crecida del arroyo La Mata en la salida oeste de Comodoro Rivadavia.
Filtraciones, goteras, inundaciones de vehículos, televisores y cientos de electrodomésticos quemados fueron otros de los daños materiales que dejó el temporal, según el registro. Pero además se perdieron afectos.
Una vecina del barrio Pueyrredón, que cargó un duro relato, contó que incluso perdió a sus tres perros. "Daños totales. Entró barro de 1.50 mts o más. Tapó todo; cocina, microondas, televisores caídos, embarrados, muebles, tecnología y demás. Placares y demás desechos por la humedad del barro, el agua; heladera caída tapada, techo caído filtrado, paredes filtradas, roturas con filtración de agua, ropa perdida, colchones, elementos varios y muchos más. Casa inhabitable teniendo 4 hijos, entre ellos una bebé de 26 días; hasta se nos ahogaron nuestros 3 perros”, describió.
Un vecino de Kilómetro 17, en tanto, contó que sufrió la muerte de sus animales: 60 lechones y 60 gallinas. Además, el agua y el barro dejaron inutilizable dos automóviles, el lavarropas, un freezer y la quinta de verduras que quedó prácticamente destruida.
De este modo, el registro va exhibiendo con dureza lo que sucedió en la ciudad, casa por casa.

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