Por los ataques a otros dos colectivos interrumpieron siete horas el servicio

El servicio de transporte público de pasajeros hacia la zona norte de Comodoro Rivadavia estuvo interrumpido ayer desde las 5 hasta las 12. La medida adoptada por los choferes se debió a los nuevos incidentes protagonizados por jóvenes alcoholizados en dos unidades de Patagonia Argentina durante la madrugada del último sábado. Incluso un chofer tuvo que refugiarse en la Comisaría Mosconi para evitar ser agredido. La UTA evalúa una nueva retención de servicios en la misma franja horaria para el sábado y domingo.
Luego de los destrozos que sufrió un colectivo que se dirigía desde el centro a Kilómetro 8 durante la madrugada del jueves y a pesar de la reunión que dirigentes sindicales de la Unión Tranviaria Automotor (UTA) mantuvieron el viernes con autoridades municipales y policiales para reforzar la seguridad, en la madrugada del sábado dos unidades volvieron a ser blanco del vandalismo de jóvenes alcoholizados que salían de los boliches y que abordaron esas unidades que conectan con los barrios de la zona norte.
Greogrio Panasiuk, coordinador de la empresa Patagonia Argentina, confirmó a El Patagónico que entre la madrugada y el mediodía de ayer se tuvo que interrumpir el servicio para todos los pasajeros de la zona norte. La medida fue tomada por la dirigencia de la UTA tras una reunión con los delegados de los choferes.
Es que la situación reiterada casi todos los fines de semanas o feriados se agravó hasta el punto de que el sábado un chofer tuvo que detenerse en las puertas de la Comisaría Mosconi y refugiarse allí para salvaguardar su integridad física.
En una situación parecida a la del jueves, la unidad 73 -línea Standart-Palazzo- y la 62 -directo Ciudadela- fueron abordadas pasadas las 7 del sábado por jóvenes que habían concurrido a los boliches céntricos. Dichos colectivos inician su recorrido desde la terminal que se encuentra cerca del puerto, atraviesan el centro y se dirigen a los barrios de la zona norte.
Un grupo de individuos causó desmanes en el interior del colectivo de la línea Standart- Palazzo, incluida la rotura de un cristal, lo que obligó al chofer de apellido Alanís a dirigirse hasta la Comisaría Mosconi y refugiarse en la dependencia policial. No se produjeron detenciones de los revoltosos, aunque se desalojó el coche en su totalidad.
Mientras, en el interior de la unidad que une el centro con Ciudadela se produjo una pelea y luego el colectivo fue apedreado. Destruyeron dos cristales, precisó el coordinador de la empresa concesionaria del servicio. En esas condiciones de inseguridad el trabajador concluyó el recorrido hasta regresar a la base céntrica, donde el colectivo quedó fuera de servicio.

SIETE HORAS SIN SERVICIO
Por el incidente del jueves, los integrantes del sindicato de la UTA se reunieron el viernes con el secretario municipal de Gobierno, Claudio Jurdana y el jefe de la Unidad Regional de Policía, comisario mayor Fernando Terrazas, quienes garantizaron que se reforzaría la seguridad en los horarios y sectores conflictivos.
Incluso, ese mismo día tuvo que concurrir el chofer a radicar la denuncia a la Seccional Primera por los destrozos de la madrugada del jueves en el colectivo.
Las autoridades aseguraron que se iban a revisar las cámaras de seguridad para tratar de identificar a las personas que causaron los destrozos. Estos rompieron vidrios, parte de las luces del techo y butacas. Incluso una pasajera se descompuso por el fuerte olor a marihuana.
Sin embargo, el sábado se repitieron los ataques dentro de las unidades y los dirigentes gremiales resolvieron interrumpir ayer el servicio entre las 5 hasta las 12, franja horaria en la que no circuló ningún colectivo hacia la zona norte.
Panasiuk lamentó la interrupción "por la gente que no pudo ir a trabajar y quizás tuvo que utilizar el servicio de taxi o remis que es mucho más costoso". Se trató "de una medida consensuada con la empresa", indicó.
Mientras, el dirigente gremial Mauricio Barrios agregó: "la retención de servicio fue para prevenir más ataques, debido a que las condiciones de trabajo no son seguras".
La medida fue sólo por ayer y durante la semana habrá otros encuentros con funcionarios para que el próximo fin de semana no se repita la interrupción del servicio.
Barrios cuestionó que en los momentos en que se produce el cambio de personal en las comisarías, a las 6, se registra la salida de gente de los boliches. En esos momentos existe el mayor movimiento en las calles céntricas y como consecuencia se producen incidentes.
El dirigente de la UTA recordó que hace unos ocho meses las fuerzas especiales de la policía realizaba identificación de personas en las garitas con muy buen resultado, y después no se volvieron a repetir ese tipo de controles callejeros.

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