Schmid: "diciembre siempre ha sido un mes caliente"

El sindicalista también adelantó que las estimaciones de la CGT "indican" que la inflación en 2017 "va a estar no menos que el 25 por ciento", pese a las expectativas del Gobierno de que esté entre un 17 y 20 por ciento.

El integrante del triunvirato de la CGT Juan Carlos Schmid no descartó que el último mes del año esté marcado por los conflictos sociales al señalar que "en los últimos años", "diciembre siempre ha sido un mes caliente, ha tenido muchos problemas, particularmente después de 2001 para acá". Sin embargo, confió en que por lo que "ha hecho la CGT, más la actuación de algunas áreas de Gobierno, apunta a que este enigma se pueda transitar sin mayores problemas".
Respecto de lo hecho por la CGT, en referencia al acuerdo alcanzado para poner un piso de referencia en la negociación por sectores de un bono de fin de año, Schmid recordó que "en la mesa de negociación se sentaron los seis grupos empresarios más grandes del país y rubricaron el acuerdo" por lo que advirtió: "Aquellos que no lo quieran pagar, pero que sus cámaras empresarias lo han rubricado, van a tener problemas con las comisiones internas porque dieron su aval para esta cuestión".
De todas maneras, el triunviro no fue tajante respecto de la posibilidad de que todos los sectores alcancen el acuerdo: "hay que discutirlo sector por sector porque no es un decreto ni una ley, pero en una Argentina acostumbrada a violar la ley y a desoír los decretos, ¿qué es obligatorio?".
Schmid, en una entrevista con Ámbito Financiero, también adelantó que las estimaciones de la CGT "indican" que la inflación en 2017 "va a estar no menos que el 25 por ciento", pese a las expectativas del Gobierno de que esté entre un 17 y 20 por ciento.
Por otro lado, La CGT inició contactos con empresarios de primera línea para acordar un cese en los despidos. La cúpula de la central buscará un compromiso de carácter voluntario en la mesa de diálogo iniciada por el Gobierno, que tendrá su próximo encuentro a mediados de noviembre. El eventual entendimiento será para suplir la ley que el sindicalismo llevó al Congreso y logró aprobar con el apoyo de la oposición, pero que fue vetada por Mauricio Macri en mayo pasado.
Con la discusión por el bono de $2.000 de piso para el sector privado encaminada de manera individual por sindicatos, la CGT redireccionó su agenda de fin de año hacia la estabilidad de los puestos de trabajo. Y si bien el Gobierno alega que se revirtió la tendencia a la destrucción de empleos por una incipiente recuperación, el triunvirato de líderes de la central obrera pautó un esquema de contención del trabajo formal, en particular el ligado a sectores en la actualidad amenazados por las importaciones.
"Lo ideal sería un compromiso para no producir despidos que surgiera como iniciativa del empresariado en el concepto de responsabilidad social ante un contexto de depresión laboral", le explicó a este diario Gerardo Martínez, secretario de Internacionales de la CGT y jefe del gremio de albañiles (UOCRA), al confirmar las tratativas con el ámbito privado. El dirigente afirmó que la posibilidad poner un límite a las cesantías debe partir, en principio, "del empresariado más importante del país" para luego generar un efecto contagio en el resto de la economía.

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