Un río de agua ocasionó graves daños a siete familias del barrio Máximo Abásolo

La corriente de agua que caía desde el cerro a la zona baja del Máximo Abásolo, detrás de la terminal de Patagonia Argentina, ayer a las 14 inundó a los vecinos del sector conocido como Eva Perón. Una mujer, con su bebé en brazos, fue testigo de cómo el caudal reventó la pared de su casa, atravesando la vivienda de lado a lado; otra vecina se encontró con la casilla rodante de un habitante del sector en su patio; y una tercera familia se sorprendió por las grandes piedras que quedaron depositadas en su terreno. Los damnificados aseguran que los trabajos realizados por el municipio luego del temporal produjeron el desvío del cauce que antes no los afectaba. El torrente habría incrementado su intensidad por la rotura de un acueducto.

Un verdadero desastre ocasionó ayer el temporal de lluvia que se inició el sábado por la noche en la zona alta del barrio Máximo Abásolo, allí donde termina una parte de ese barrio, en el sector denominado Eva Perón, donde siete familias de la calle Chazarreta sufrieron graves daños.
El caudal de agua que se habría incrementado por la rotura de un acueducto -fractura que anoche se intentaba encontrar- destrozó todo a su paso y literalmente atravesó de lado a lado una casa prefabricada, dejándola prácticamente inhabitable.
Eran cerca de las 14 cuando Jaqueline y su bebé de cinco meses miraban televisión y de repente la corriente de agua reventó la pared del fondo de la casa de Chazarreta al 1.500, inundando la pequeña vivienda y haciendo explotar el frente. En segundos, muebles, juguetes y adornos se fueron junto a la corriente.
Griselda Hueiquemil, su vecina, escuchó la explosión que produjo la correntada. Asustada, salió a ver qué sucedía y al ver la casa no dudó y fue ayudarla. Ella cargó al bebé, su cuñado ayudó a Jaqueline y juntos salieron de ese río que corría a gran velocidad.
“Yo estaba cocinando. Sentí un ruido y vine”, contó Griselda ayer por la tarde a un equipo de El Patagónico. "Vi que se estaba acumulando el agua, así que abrí el portón porque no se podía hacer nada y después sentí un ruido más fuerte, parecía que se llevaba todo. Cuando me quise acordar, tenía la casilla rodante del vecino acá en el patio y vi que había roto toda la casa de la vecina”, resumió la mujer que estaba junto a tres de sus hijos.
El caudal de agua también afectó a otras cinco familias del sector. José Sánchez, otro de los damnificados, ayer intentaba sacar algunas cosas de la pequeña habitación que tenía junto a su mujer, un poco más alejada de la casa principal donde vive junto a sus cinco hijos. "Me hizo mierda todo, hablando mal y pronto. Esta era la pieza donde duermo yo y mi señora. Me destruyó todo: el colchón grande, la ropa, todo”, lamentó el trabajador petrolero, asegurando que ni la lluvia de fines de marzo e inicios de abril le ocasionó tantos daños.
Milton Quintana, que vive unos metros más arriba, coincidió con su vecino y ayer por la tarde intentaba disminuir el impacto del agua con chapas y rocas; las mismas grandes piedras que la corriente de agua había arrastrado unas horas antes. “Todo esto que se ve vino de arriba. Nos entró agua en la casa, también al vecino y allá arriba hay una casa que esta por caer”, señaló.

CULPAN AL MUNICIPIO Y PIDEN RESPUESTAS

Los vecinos de la zona Eva Perón aseguran que el desastre fue consecuencia de los trabajos que realizó el municipio en las últimas semanas, ya que las cuadrillas taparon una zanja que se había formado durante el temporal y dejaron una pendiente que desvió el caudal de agua hacia sus viviendas.
Así, algunos vecinos que todavía no habían sufrido las consecuencias de las inundaciones esta vez tuvieron que lamentar graves daños, tal como le sucedió a Jaqueline y a su marido, Héctor Pedraza, quien ayer por la tarde intentaba salvar algunos objetos, aunque era poco lo que quedaba.
“La verdad no lo puedo creer. Yo estaba laburando en el Taller del Elástico Miguel, que es donde trabajo, y me llamó la mujer de un vecino y un compañero me trajo hasta acá. Se llevó todo: cama, placares, las cosas del bebé, lamentablemente me quedé sin nada", señaló el hombre que cerca de las 18 ya había decidido pasar la noche en el lugar para seguir limpiando y recuperar lo que pudiera.
A esa hora ya se había acercado personal de la municipalidad con un asistente social que relevó las pérdidas. También personal de la Sociedad Cooperativa Popular Limitada (SCPL) para tratar de identificar el lugar donde se produjo la rotura del acueducto que habría incrementado el caudal de agua.
Los vecinos, en tanto, no podían creer lo sucedido. Pero tal como dijo Griselda, todos esperaban lo mismo: "tienen que darnos una solución porque esto no es de ahora. Siempre somos los mismos afectados. Pedimos que nos den una solución para que esto no vuelva a pasar”, sostuvo quien por quinta vez sufrió una inundación en el sector.

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