Una mujer y sus cuatro hijos murieron bajo las llamas

Ana Nahuelquir de Frank, de 32 años, y sus hijos Ana de 11, Fernando de 9, Juan de 7 y Lucas de 5 fallecieron en el trágico incendio de ayer por la mañana. Se presume que las víctimas intentaron salir por la ventana, pero una reja se los impidió y perdieron la vida. En el lugar se vivieron escenas desgarradoras cuando volvió el dueño de casa de su trabajo.
Un panorama desolador se vivió ayer en la calle 811, intersección con Gatica del barrio Stella Maris. Durante toda la mañana decenas de amigos, compañeros, familiares y vecinos se acercaron para apoyar a Nicolás Frank (35), esposo de Ana Nahuelquir (32) y padre de Ana (11), Fernando (9), Juan (7) y Lucas Frank (4), quienes fallecieron en el trágico incendio que se produjo ayer a primeras horas de la mañana en la vivienda ubicada al 3.505.

Cerca de las 11 todavía llegaba gente al lugar, entre sollozos y lamentos, mientras Nicolás era contenido por familiares y personal de Criminalística trabajaba en el lugar del hecho junto al fiscal Héctor Iturrioz, personal policial de la Seccional Tercera, Defensa Civil y la Secretaría de Seguridad. La escena realmente era desgarradora.

Todo comenzó alrededor de las 8, minutos después de que el hombre se fuera a trabajar a la empresa Don Pedro. Los primeros indicios indican que la explosión de una cocina a gas con una conexión precaria (ver recuadro) produjo el fuego, consumiendo en contados minutos la precaria vivienda de madera, donde vivía la familia mientras terminaban de construir una casa de material en la parte delantera del terreno. Era un sueño que ahora quedó desecho.

Los investigadores presumen que la mujer intentó escapar con sus hijos. Atrapada por el fuego, lo hizo por la habitación derecha. Sin embargo, las rejas se lo impidieron. Es que allí fueron encontrados los cuerpos por los Bomberos Voluntarios del Destacamento 1, quienes tomaron intervención con los móviles 33 y 37.

Según se supo, cuando llegaron los socorristas ya se había caído parte del techo ante el quiebre de la estructura y el incendio era total. Nada pudieron hacer para evitar la tragedia, encontrándose con los cinco cuerpos calcinados en el sector derecho de la vivienda, donde tuvieron que remover escombros para poder entrar por el lado izquierdo que todavía estaba en pie.

ESCENAS DESGARRADORAS
Ayer en el barrio algunos vecinos señalaban que los bomberos habían demorado demasiado en llegar, algo que fue aclarado por la propia vecinalista del barrio, Nélida Leviñanco, quien sin querer fue testigo directa de la forma en que se dieron los hechos.

"Tardaron, pero es entendible. Sabemos que estamos en una zona alejada; igualmente no se podría haber hecho nada; inclusive nosotros que estábamos ahí no pudimos hacer nada”, contó.
"Yo justo estaba saliendo, vi el humo, vuelvo y ya estaba prendida la casa. Fue algo increíble porque eran solamente llamas y cuando salimos no había humo. Se escuchó una explosión, tratamos de entrar, pero fue imposible”, agregó.

Leviñanco también fue testigo del momento en que llegó Nicolás, a quien fueron a buscar a la empresa donde trabaja y arribó junto a sus compañeros sin conocer el desenlace fatal. El momento fue desgarrador y en contados minutos fueron llegando otros de sus colegas e integrantes del Sindicato de Camioneros de Chubut, gremio al que pertenece.

De esta forma, el barrio Stella Maris vuelve a ser testigo de una tragedia, tal como sucedió hace casi un mes cuando Fernando Raúl Gareca (22) falleció en una precaria vivienda que alquilaba en la calle Gastaldi 761, luego de que habría prendido un cigarrillo en su cama y se quedara dormido.

Sin embargo esta vez el dolor se multiplica, no solo por la cantidad de víctimas, sino también por los niños y porque los Frank son una familia muy querida, según comentaron los vecinos de esa barriada constituida hace más de 10 años.

Es que Ana, Fernando y Juan asistían a la escuela 169, Estrella de Mar, y Lucas al jardín que funciona al lado. Además, el mayor de los varones jugaba en el club del barrio. Por su parte la madre era ama de casa y se dedicaba al cuidado de sus hijos.

Ayer al mediodía el fiscal Héctor Iturrioz continuaba trabajando en el caso junto a Criminalística, y cerca de las 13 terminaron las diligencias, luego de que trasladaron los cuerpos a la morgue con un vehículo que puso a disposición la Sociedad Cooperativa Popular Limitada (SCPL).

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