Luego de más de tres horas y media de tensión, el hombre que se había subido a la estructura del puente que une los barrios Palazzo y Ciudadela, en la intersección de las rutas 3 y 39, descendió por sus propios medios, tras un trabajo conjunto de negociación y contención.
El operativo fue encabezado por la División de Negociadores, con intervención de personal de la Unidad Regional, una ambulancia, un psicólogo y un pastor que acompañó durante toda la intervención. La tarea se extendió durante varias horas hasta lograr que el hombre desistiera de su actitud.
El segundo jefe de la Unidad Regional, el comisario inspector Cristián Mulero, valoró el resultado y explicó: “Gracias al trabajo de la División de Negociadores, el personal a su cargo y el apoyo moral de un miembro de una iglesia, luego de tres horas y media lograron entablar diálogo con él y convencerlo de que desista de su actitud”.
En ese sentido, remarcó que “fue una negociación larga, dentro de los protocolos que se establecen para este tipo de acciones”, y detalló que durante el procedimiento “estuvo una ambulancia y también un psicólogo, que colaboró con el trabajo de negociación”.
Según indicó el jefe policial, el hombre será trasladado al Hospital Regional, donde recibirá asistencia y quedará internado.
Asimismo, precisó que la situación se originó a partir de una medida judicial en el marco de una causa por violencia de género. “Tiene una exclusión del hogar, la denuncia fue radicada por su pareja. A raíz de esta notificación, esta persona intentó tomar esta drástica decisión”, señaló.
Sobre la intervención del religioso, Mulero destacó: “El pastor fue uno de los primeros que llegó, entabló diálogo con él, se generó un vínculo de confianza y trabajó junto a los negociadores para arribar a buen puerto”.
Finalmente, aclaró que el hombre no estaba pidiendo trabajo ni comida, como había trascendido en un primer momento, sino atravesando una crisis personal vinculada a su situación judicial.