Vaca Muerta tendrá un millón de habitantes en la próxima década

Un estudio de Neuquén, Río Negro, Mendoza y La Pampa proyecta medio millón de habitantes para la próxima década en la zona del Valle y sus alrededores. También se necesitarán 20.000 viviendas por año.

Aún con el precio del petróleo en baja y en un escenario donde el prometido boom parece desinflarse, Vaca Muerta podría convertir a la región en un núcleo urbano de más de un millón de habitantes en la próxima década.

Así lo estima un extenso estudio sobre los impactos de la actividad hidrocarburífera que encararon en conjunto las provincias de Neuquén, Río Negro, La Pampa y Mendoza y el gobierno nacional. El trabajo fue presentado ayer en esta ciudad ante la atenta mirada de una decena de intendentes y funcionarios de la región que acudieron en busca de una hoja de ruta para los complejos años que se viene.

El estudio delimita un área de impacto que se denominó la "Región Vaca Muerta", en un corredor que tiene como epicentro la zona de la Confluencia pero que se extiende al norte hasta Malargüe y 25 mayo y al este hasta General Roca. Si la actividad se comporta de acuerdo a un escenario moderado, en apenas cinco años llegarán a la zona 200.000 habitantes nuevos, mientras que en la próxima década el número asciende a 500.000.

Esto convertirá a esta región del norte de la Patagonia en un conglomerado que superará el millón de habitantes. Pero a su vez, como aclaró el consultor David Kullock cuando presentó el trabajo, por el alto poder adquisitivo de la población, se convertirá en la segunda zona comercial más importante del país afuera de Capital Federal, superando inclusive a Rosario o Córdoba.

El trabajo se basa en una serie de proyecciones que parten de la cantidad de equipos de perforación que operarán en Vaca Muerta y otras formaciones shale de la región. A partir de allí, se infiere que en una década arribarán 190.000 trabajadores foráneos para la región.

Su radicación, sumada al propio crecimiento de la región, demandará la construcción de unas 20.000 casas por año, que a su vez requerirá la planificación del desarrollo de zonas urbanas y de toda una industria de viviendas prefabricadas para responder a la vertiginosa exigencia.

"Sabemos que el desarrollo en Vaca Muerta traerá beneficios para todo el país, pero los costos los asumiremos nosotros, en esta zona", explicó el subsecretario del Copade, Sebastián González.

El funcionario aclaró que nunca en la historia de la región existió un crecimiento tan vertiginoso y destacó la importancia de planificar para "proyectar escenarios" y orientar así las políticas públicas.

Fuente: Neuquén (AN)

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