En un lamentable incidente, una vecina de Sarmiento fue víctima de una estafa telefónica. Según su relato, recibió una llamada a su teléfono fijo alrededor de las 3 de la mañana del jueves, donde una persona desconocida le informó que su hija había sido secuestrada. Bajo engaños e intimidación, le exigieron toda la suma de dinero que tenía en ese momento.
En medio de la angustiante situación, la vecina accedió a lo requerido, colocando la suma de U$S4.500 en una bolsa y luego arrojándola en su vereda, tal como lo solicitó el estafador.
Las primeras averiguaciones establecieron que la llamada telefónica provenía de un número con característica 011. La damnificada también mencionó que nadie sabía de ese dinero y que lo había guardado durante más de un año.
Tomaron conocimiento del hecho la División Policial de Investigaciones (DPI) y la fiscal de turno, procuradora Marisol Sandoval, quien dispuso una serie de medidas procesales urgentes para recolectar indicios que orientaran la investigación.