"Abandonó a Angel cuando tenía 10 meses y se fue a Córdoba"

El abogado del padre de Angel contó detalles de la violencia que vivía el nene de 4 años. Sospechas, denuncias cruzadas y un entorno conflictivo.

La muerte de Ángel López, el nene de 4 años que vivía en Comodoro Rivadavia, tiene a su madre y a la pareja de ella como principales sospechosos. Mientras la causa avanza, la querella que representa al padre pidió la imputación de ambos por homicidio agravado y apunta a una historia previa marcada por el abandono y una disputa judicial que terminó en tragedia.

“Esta mujer abandonó a Ángel cuando tenía 10 meses”, afirmó el abogado Roberto Castillo, en diálogo con TN. Según detalló, en ese momento “se separó, vendió varias cosas de la casa y se fue a Córdoba”, dejando al menor bajo el cuidado exclusivo de su papá, que tuvo que iniciar actuaciones judiciales para garantizar su protección y hacerse cargo completamente de la crianza.

Durante ese tiempo, según consta en informes incorporados al expediente, Ángel creció en un entorno estable, con controles, escolaridad y vínculos afectivos consolidados. “Era un niño feliz, participativo, bien alimentado”, aseguró Castillo, quien además remarcó que “su referente emocional era Lorena, la pareja del padre”, quien también cumplía funciones de cuidado cotidiano.

La situación cambió cuando la madre volvió a aparecer en la vida del nene. Para la querella, el motivo no fue emocional, sino económico. “Cuando el juez le iba a embargar el sueldo, ahí se presentó a pedir el cuidado”, afirmó el abogado. En ese contexto, sostuvo que inició una serie de falsas denuncias contra Luis, el padre de su hijo, para no tener que pagar la manutención. “Decía que él le daba alcohol y le pegaba”, sostuvo.

“En 2024 fue a la comisaría de la mujer, hizo una exposición, pero cuando le preguntaron si quería iniciar acciones, dijo que no”, explicó Castillo. Aun así, la mujer solicitó medidas de protección, planteó que el nene sufría violencia y pidió la restitución. La Justicia, en una primera instancia, no otorgó la tenencia, pero sí habilitó un régimen de comunicación progresivo en el marco de una revinculación.

LOS MENSAJES DE WHATSAPP

En paralelo, según la denuncia del padre, la mujer comenzó a hostigarlo de manera constante. “Se presentaba en la casa, en el jardín, estaba desesperada”, relató el abogado, quien además presentó una serie de mensajes que le enviaba la mujer a Luis López por Whatsapp, donde lo amenazaba con sacarle al nene “por las buenas o por las malas”.

“Todo queda en vos. Avisame si querés hacer las cosas bien y entregármelo, o las cosas mal por intermedio de la Justicia”, le advirtió. “Cuando el abogado te pida que entregues al niño con la madre y vos te niegues, podés ir preso por rebelde o secuestro”, se lee en los mensajes a los que accedió TN.

El hombre le respondió: “No es así, Mariela. Yo acá tengo todos los trámites hechos y se van a comunicar los abogados con el tuyo”. A lo que ella contestó: “Bueno dejá que quede todo así. Después no me digas que no quise pedirtelo por las buenas”.

El papá de Ángel presentó una denuncia ante estas amenazas y solicitó una perimetral, no solamente física, sino también virtual. Ella no podía comunicarse por ninguna vía.

EL FALLO JUDICIAL QUE FUE CLAVE

A partir de ese momento, la mujer decidió radicar una nueva denuncia por violencia, pero ahora no contra él, sino contra su madrastra. A partir de esta estrategia, intervino el sistema de protección de menores y, finalmente, se produjo un giro clave en la causa.

Finalmente, la Justicia, a través de la asesora de menores Verónica Roldán, resolvió otorgarle el cuidado personal exclusivo a la madre biológica, que vivía con su actual pareja, un hombre que había conocido por Facebook, estando él preso por una causa de violencia.

“Se lo sacan a su madre del corazón y se lo dan a quien lo había abandonado”, cuestionó el abogado. Para la querella, esa decisión se dio en un contexto de alta conflictividad, donde —según plantea— no se priorizó el interés superior del niño ni los informes que daban cuenta de su situación previa.

Incluso, recordó que cuando a Ángel le tocó irse de la casa de su papá, ya mostraba señales de angustia. Todo quedó registrado en un video grabado por el hombre. “El nene se iba llorando y pedía por favor que no lo llevaran”, sostuvo Castillo.

Tiempo después, cuando ya empezó a convivir en la precaria casa de la mujer, un informe del jardín también marcó un cambio de conducta tras la revinculación y señaló que el nene estaba angustiado, irritable y con señales de malestar. “Esto se podría haber evitado”, expresó el abogado.

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