Una mujer denunció haber sido amenazada con un arma de fuego en el marco de una disputa familiar por una vivienda en el barrio San Martín. Horas después, según relató la damnificada, las mismas personas habrían regresado al lugar y efectuado detonaciones contra el domicilio.
El comisario mayor Cristian Mulero, jefe de la Unidad Regional de Comodoro Rivadavia, brindó detalles del episodio y confirmó que durante la madrugada se realizó un allanamiento en el marco de la investigación, procedimiento en el que se secuestraron elementos considerados de interés para la causa.
De acuerdo con lo informado, el hecho se inició durante la tarde-noche del lunes, cuando personal policial tomó conocimiento de la denuncia realizada por una mujer domiciliada en inmediaciones de las calles Gansos Verdes y Batalla San Carlos.
Según el relato de la víctima, mientras se encontraba en su vivienda llegaron dos mujeres y un hombre, quienes tendrían parentesco entre sí. Los involucrados la habrían increpado y amenazado con tomar represalias contra ella y su familia si no abandonaba el inmueble.
Además, siempre de acuerdo con la denuncia, le habrían exhibido un arma de fuego.
Tras el episodio, la mujer se dirigió a la Comisaría Séptima, donde radicó la correspondiente denuncia. Sin embargo, horas más tarde, los mismos individuos habrían regresado al domicilio y efectuado un par de detonaciones de arma de fuego contra la vivienda.
A partir de la denuncia, personal policial inició una investigación y realizó distintas diligencias para establecer las circunstancias del hecho e identificar a los presuntos responsables. Como resultado de las tareas investigativas, se logró determinar el domicilio donde se encontrarían los involucrados.
CON GUARDIA POLICIAL
Durante la madrugada y por disposición del juez de turno, se concretó un allanamiento en esa vivienda, donde la Policía secuestró distintos elementos que serán analizados en el marco de la investigación.
Mulero confirmó, además, que se dispuso una presencia policial permanente en el domicilio de la víctima, especialmente durante las horas nocturnas, con el objetivo de prevenir nuevos incidentes.
“Sobre todo en horas nocturnas, el personal de comisaría ha dejado un sector fijo en el lugar, un retén para evitar mayores inconvenientes”, explicó el jefe de la Unidad Regional.
Consultado sobre el posible origen del conflicto, Mulero señaló que existiría una disputa familiar por la propiedad del inmueble.
“La intención es quedarse con la vivienda porque hay una disputa familiar entre ambas partes, que se disputan la propiedad”, indicó.
La investigación continuará con el objetivo de determinar las circunstancias en las que se produjeron las amenazas y las posteriores detonaciones, además de establecer las responsabilidades de las personas involucradas.