"Nunca pensé que me iban a robar a las dos semanas de haber abierto, lamentó la propietaria del almacén a El Patagónico luego del robo armado ocurrido anoche pasadas las 20 en el barrio Mosconi. El local se denomina Paula y se encuentra sobre la calle Los Españoles, entre Lángara y Aristizabal.
La mujer atendía el comercio junto a su sobrina. Dos minutos antes del robo 20:15- estuvo un hermano de la comerciante y como estaba todo tranquilo se retiró a la vivienda lindante. Los vecinos aportaron a la policía que los delincuentes habrían estado efectuando vigilancia en la esquina de esa cuadra, donde existe una plazoleta.
Los dos malvivientes ingresaron al kiosco cuando no había clientes. Tras dar el primer paso uno de los individuos extrajo un revólver de entre sus ropas e intimidó a la dueña del comercio, quien ante este diario prefirió resguardar su identidad. El ladrón le exigió el dinero de la caja registradora y la víctima sin pensarlo le entregó todo lo que tenía que rondaba los $1.000.
El otro ladrón manoteó la computadora portátil que estaba apoyada sobre una repisa, a la cual estaba conectada el aparato para cargar crédito a los teléfonos celulares. Con el botín en sus manos los delincuentes huyeron en medio de la oscuridad.
"Creo que son chicos de acá del barrio, uno de ellos me apuntó y me sacó lo que tenía, relató la damnificada todavía nerviosa. Mucha fue la bronca dado que la comerciante tuvo que invertir una considerable suma de dinero para poner en funcionamiento el local.
La mujer, quien ya tuvo comercios anteriormente en Kilómetro 3, analizó que a partir de ahora tendrá que colocar cámaras de seguridad, alarma y cambiar el sistema de la cerradura de la puerta.
Personal de la Comisaría Mosconi intervino en el asalto y patrulló la zona sin poder dar con los autores.