La causa también estaba a cargo del juez Pablo José Pérez, como la de Angel Nicolás López, el niño de 4 años que murió en extrañas circunstancias el pasado domingo 5 de abril mientras permanecía al cuidado de su madre, Mariela Altamirano.
“Este juez reconoce que la abuela no tenía medidas cautelares y tampoco le iban a poner por la edad y ser la bisabuela; nunca se le respetó ver a los chicos”, aseguraron familiares de Silvia Behr tras su muerte el lunes 16 de marzo.
No poder tener contacto con sus 4 bisnietos desde 2022 fue un padecimiento para la mujer que afectó seriamente su salud. Tenía 94 años cuando falleció.
“Hay cuatro chiquitos que están sufriendo”, expresó ella ante El Patagónico en 2024, cuando decidió hacer pública su situación ante lo que consideraba “indiferencia” de la Justicia de Familia de Comodoro.
Por una denuncia, los familiares a cargo de los menores le impidieron el contacto cuatro años, tanto al padre como a la madre, aunque tampoco lo pudo hacer la bisabuela.
En todo ese tiempo no pudo hallarse desde la Defensoría de Derechos y Garantías de la Niñez una solución para ella. Era obvio que no se iba a escapar con los chicos. Por ello murió sin la oportunidad de reparar vínculos.
“Para Silvia fue un sufrimiento muy grande porque nunca se pudo acercar. Después de la nota con ustedes nada mejoró y hace una semana recayó y entró en terapia (intensiva)”, contó Gustavo Yauco, nieto de la mujer.
“Vía mail le mandamos a Pablo Pérez (juez) y a Verónica Roldán (asesora), tras la audiencia de revinculación de 2024, donde este juez reconoce que la abuela no tenía medidas cautelares y tampoco se las iban a poner por la edad y ser la bisabuela. Nunca se le respetó ver a los chicos”, sostuvieron sus familiares.
Su nieto contó también que, ya internada, “la madre de los niños se acercó a Fiscalía para hablar con el fiscal (Martín) Cárcamo para que los chicos la puedan ver. No activaron nada y la derivaron con la Asesora de Familia. La semana pasada, le notificamos por mail a la asesora (de Familia) y al juez Pablo Pérez para que los nenes se puedan acercar a verla al hospital porque toda la vida compartió con ellos, desde que nacieron, y no se activó nada”.
“Ella se fue sin verlos. Todo se fue empeorando en su salud; por esta misma situación de no poder ver a sus cuatro bisnietos. No somos el único caso, pero a ella siendo una persona mayor se le vulneraron todos los derechos y hay muchos abuelos también en la misma situación”, concluían sus familiares.