Las acciones incluyen la entrega de forraje y el acompañamiento directo a familias productoras que vieron comprometido su capital productivo, especialmente en áreas donde el fuego avanzó sobre campos, animales e infraestructura.
El trabajo se realiza de manera conjunta entre equipos provinciales, municipios de la región y organizaciones de productores, que cumplen un rol clave en el relevamiento de daños y la coordinación logística en cada localidad.
Desde el área productiva señalaron que el acompañamiento no se limitará a la emergencia inmediata. Durante las próximas semanas se seguirá evaluando la situación de cada establecimiento y se analizarán nuevas herramientas de apoyo para facilitar la recuperación de las zonas afectadas.
Mientras tanto, los relevamientos continúan para dimensionar el alcance real de las pérdidas y definir los pasos a seguir en un escenario que todavía es cambiante.