Abel Boyero administrará en 2017 el 21,5 % de todos los recursos proyectados para sostener un plan de obras públicas con el que Comodoro pudo empezar a hacer la diferencia a partir de la sanción de la ley de hidrocarburos en 2012. Son concretamente $666.706.974 los que dispondrá -a priori– el área.
La mayor parte provienen, como se dijo, de esa ley: 254,3 millones, mientras otros 197 corresponden al convenio con PAE en ese mismo contexto. El tercer ítem de impacto son los fondos del endeudamiento que a la cotización actual significan unos 450 millones para Comodoro, a recibir en tres etapas.
La primera de ellas, por más de 141 millones, comenzarán a ingresar al erario municipal en 8 cuotas consecutivas desde diciembre próximo y todas serán de afectación a obras públicas.
El Fondo Federal Solidario (regalías que se coparticipan con las provincias por el ingreso de la venta de soja) aporta otros 40 millones y el acuerdo transaccional firmado con YPF a cambio del VDePIM repercute con 6 millones. El monto global se completa con 7,5 millones provenientes de Rentas Generales, y 20 millones de la partida de trabajos públicos.
TODO EN OBRAS
Hay que decir que esos 666 millones se destinarán en su totalidad a obras, dado que las partidas de gastos de funcionamiento y personal no están incluidos en ese monto, aunque implican otros 319,5 millones en lo que refiere a personal, junto a dos partidas afectadas a funcionamiento: 44,9 y 9,1 millones. Así, prácticamente un tercio de la masa de recursos municipales son para el rubro que más retraso tiene en Comodoro.
A diferencia de otros presupuestos municipales que contenían la precisión de obras a ejecutar, el primer Cálculo de Gastos y Recursos efectuado por el equipo de Hacienda de Germán Issa Pfister se basa en partidas globales y más abarcativas, como las que prevén concreciones viales, de ordenamiento urbano, de infraestructura social o sanitaria, entre otras.
Boyero puntualizó ayer a los concejales las previsiones bajo la misma política de tres grandes ejes de acción: servicios, mejoramiento de espacios públicos y trama vial, atendiendo dos zonas de expansión fundamentales: norte y oeste, que se plantean como los nuevos grandes conglomerados, independientemente de otras zonas que crecen de manera puntual.
"Comodoro tiene muchas necesidades de infraestructura y (Carlos) Linares definió claramente que los ejes fundamentales son Servicios como gran rubro a atacar, tanto en lotes entregados como en los nuevos. Por eso trabajamos mucho con el área de Tierras. Llegar con redes de agua y luz es lo primordial y posteriormente cloacas y gas", expuso.
El secretario también sostuvo que la ciudad tiene una "gran obsolescencia" en lo que refiere al mejoramiento de la trama vial, que pudo comenzar a recuperarse en los últimos años, con el plan de las 1.000 cuadras primero -a punto de culminar- y otras 120 adicionales que licitó la gestión Linares.
"Ese rubro de inversión continuará con ímpetu y va a haber un fuerte impacto en el primer semestre del año, cuando se va a hacer visible que empezamos a revertir una tendencia histórica. Ahí se va a notar la mejora", comprometió.
En lo que refiere al mejoramiento de espacios públicos, los caminos costeros seguirán siendo eje. Mientras ya se ejecutaron los del centro, Restinga Alí y Stella Maris, la continuidad llegará empalmando este último con la Calle Dalle Mura y la ejecución del paseo de kilómetro 5, para iniciar el de kilómetro 3 sobre fin de año.
"La idea es ir uniendo desde el Stella Maris hasta zona norte, para que toda la costanera tenga un tratamiento estético y que brinde acceso a las playas de modo amigable" señaló, para resumir los mayores ejes de su secretaría en 2017.
- 12 noviembre 2016