La Justicia de Río de Janeiro le colocó este miércoles una tobillera electrónica a Agostina Páez, la abogada argentina investigada por realizar gestos ofensivos y racistas contra un trabajador de un bar en Ipanema.
La mujer, que se encontraba de vacaciones en la ciudad carioca al momento de ser denunciada, declaró ante la Policía y se mostró sorprendida por la citación, ya que argumentó que se trató de un “malentendido”.
En su declaración, Páez sostuvo que los gestos no estaban dirigidos al trabajador del bar sino a sus amigas y los calificó como una “broma”. También afirmó desconocer que ese tipo de conductas constituyen un delito en Brasil.
Sin embargo, la versión de la abogada fue rápidamente desmentida por los investigadores, ya que tras revisar las imágenes de las cámaras de seguridad del bar y los videos grabados por testigos que circulan en redes sociales, se comprobó que la abogada señaló al empleado, lo llamó “mono”, y mientras se alejaba del establecimiento, imitó a un primate.
El fiscal Diego Salarini confirmó que el procedimiento se remitirá al Ministerio Público esta semana tras nuevas investigaciones.
El delito ocurrió el miércoles 14 de enero en la zona sur de la ciudad, y tras una denuncia ante las autoridades, la 11ª Delegacia de Polícia da Rocinha, a cargo de la causa, ordenó la retención de su pasaporte, la prohibición de salir del país y la imposición de una tobillera electrónica como medida cautelar.
ABOGADA E INFLUENCER
Agostina Páez es una abogada e influencer de Santiago del Estero. Tiene 29 años y es hija de Mariano Páez, el empresario santiagueño que en los últimos meses fue denunciado y acusado públicamente en causas vinculadas a violencia de género, hechos que generaron fuerte repercusión en la provincia.
En estos momentos, la joven está siendo asistida por el consulado argentino en Brasil, que la acompaña mientras intenta justificar su accionar, ya que según la versión que intenta validar, no se dirigió de forma discriminatoria hacia el empleado del bar.
El abogado defensor, Sebastián Robles, presentará un habeas corpus para pedir la modificación de la medida cautelar y permitir que la influencer regrese a su país para continuar el proceso judicial desde allí.
En tanto, el abogado indicó al medio Info del Estero que Páez reconoce que los gestos constituyen un delito grave en Brasil, aunque pidió que se analice el contexto previo. La joven asegura que el episodio se inició tras una discusión por un supuesto error en el pago de la cuenta. Contó que habían intentado estafarla y la habían insultado.
En diálogo con el medio santiagueño, la joven expresó: “Mi reacción fue pésima y me arrepiento, pero hay gente buscándome, deseándome las peores cosas, mucho peores que la que yo hice”. También ratificó que su abogado ya inició medidas para esclarecer lo ocurrido. “Ya fueron pedidas las cámaras del lugar, así puedo demostrar mi versión”, señaló.
En paralelo al escándalo, Agostina Páez denunció públicamente que el departamento en el que se aloja mientras se encuentra retenida por la Justicia brasileña fue intrusado. “Se filtró la dirección del departamento temporal que alquilé y ayer me vinieron a buscar aquí”, aseguró la joven santiagueña.