Son al menos cuatro los centros comerciales, galerías y ferias permanentes que están activas en Comodoro Rivadavia. Tres de ellas se ubican en la zona céntrica y la restante en el barrio Ceferino. Las mismas cuentan con puestos internos y/o unidades funcionales independientes.
Este martes, se reunieron los integrantes de la Comisión de Asuntos Constitucionales, Legislación Ambiental y Protección Ambiental del Concejo Deliberante para analizar una iniciativa que busca regular el funcionamiento de dichos lugares, teniendo en cuenta –además- que las mismas tienden a proliferar en virtud de la delicada situación económica que atraviesan el país en general y la ciudad en particular.
A la reunión de este martes asistieron el secretario de Control Urbano y Operativo del municipio, Miguel Gómez, y el director de Habilitaciones, Raúl Montenegro.
“Resulta necesario permitir un sistema de habilitación madre del predio con responsabilidad edilicia a cargo del propietario o locatario principal, y habilitaciones individuales internas con tratamiento tributario simplificado,
evitando la doble o múltiple imposición sobre la misma superficie”, sostiene el proyecto.
Allí también se expresa que “la inexistencia de una norma clara obstaculiza la regularización y control”, por lo que “esta norma traería seguridad administrativa, transparencia y mejor fiscalización”.
Luego de la reunión, el concejal Omar Lattanzio ratificó que el objetivo es “poder encuadrar esos locales donde se ponen varios stands adentro, viendo cómo se puede hacer para que simbólicamente paguen nada más que un metro cuadrado, dado que el dueño de la galería ya paga por el total”.
Los funcionarios del Ejecutivo se llevaron el proyecto, comprometiéndose a realizar aportes. Por ejemplo, en el encuentro surgió la necesidad de que cada local cuente con puerta propia, ya que en caso de una eventual clausura no se perjudicaría el resto de emprendedores que se hallen en la galería.
“Hay muchos emprendedores, pero tenemos que ver que no vuelva a pasar un ‘Casa Tía’, con tantos locales y tanta gente visitándolos”, concluyó Lattanzio.
Si la iniciativa prospera y se convierte en ordenanza, habrá seis meses de plazo para que los centros comerciales que actualmente funcionan se adapten a la norma.