Caso Astudillo: intentan hallar rastros en un puesto policial

Los investigadores del caso por la muerte de Facundo Astudillo Castro, cuyo cadáver fue hallado en 2020 en un cangrejal de la localidad bonaerense de General Cerri tras permanecer desaparecido más de tres meses, allanaban hoy el puesto policial de Teniente Origone, el mismo en el que el año pasado había sido encontrado un amuleto que pertenecía al joven fallecido, informaron fuentes judiciales.

A casi diez meses de la desaparición del joven de 22 años, los fiscales Andrés Heim y Horacio Azzolín, quienes investigan la presunta responsabilidad policial en una "desaparición forzada seguida de muerte", intentan hallar en esa seccional restos orgánicos de Facundo o elementos que pudieran haber pertenecido a él.

Los investigadores llegaron a la seccional de esa localidad del partido de Villariño, ubicada a 70 kilómetros al sur de Bahía Blanca, cerca de las 10 de esta mañana, y el procedimiento era supervisado en persona por la madre de Facundo, Cristina Castro, quien estuvo acompañada por su abogado, Leandro Aparicio.

Se trata de un operativo que había sido solicitado por los fiscales Heim y Azzolín por primera vez el 1 de octubre del año pasado pasado, pero que fue sistemáticamente rechazado por la jueza federal de Bahía Blanca a cargo de la causa, María Gabriela Marrón.

Sin embargo, el viernes pasado, tras un recurso de queja presentado por los fiscales, la Cámara Federal de Apelaciones de Bahía Blanca hizo lugar al planteo y autorizó el allanamiento.

El juez federal Walter López Da Silva, quien subroga el juzgado de Marrón (de licencia), firmó anoche el procedimiento, el cual está a cargo de personal de Gendarmería Nacional.

Ese destacamento ya había sido inspeccionado en agosto del año pasado, días antes de la aparición del cuerpo de Facundo, y los perros adiestrados que puso a disposición el perito de parte Marcos Herrera hallaron en aquel momento en una habitación abandonada un amuleto que pertenecía al joven.

Se trataba de una pequeña sandía de madera en cuyo interior había una vaquita de San Antonio, la cual había sido reconocida por la madre de Facundo.

Según se reconstruyó en la causa, Facundo fue interceptado el 30 de mayo del año pasado, en plena cuarentena por la pandemia del coronavirus, en un control policial en la localidad de Mayor Buratovich cuando caminaba por la ruta 3 en dirección a Bahía Blanca, donde fue fotografiado por los policías.

De acuerdo a la información que consta en el expediente, horas más tarde fue interceptado por segunda vez por policías del destacamento de Teniente Origone y desde entonces nada más se supo de él.

Para la madre de Facundo y para sus abogados, el joven fue llevado a la seccional de Teniente Origone y que sufrió una desaparición forzada por parte de policías de la Provincia.

El abogado Aparicio aseguró hoy a Télam que en el allanamiento al destacamento de Origone participó la perito forense Virginia Creimer, y la abogada de la Comisión Provincial por la Memoria y querellante en la causa, Margarita Jarque.

El letrado confirmó que durante la medida "se realizará una prueba de luminol" en busca de rastros de sangre que pudieron haber sido lavados, como así también restos orgánicos de Facundo u objetos que pudieron pertenecerle.

Para Aparicio, el fallo de la Cámara Federal de Bahía Blanca que hizo lugar a distintas medidas de prueba que habían solicitado los fiscales, "fue duro golpe para la jueza Marrón", con quien la familia de Facundo mantiene un fuerte enfrentamiento por la forma de llevar adelante la pesquisa.

Por otra parte, los fiscales aguardan para los próximos días los resultados de un análisis tecnológico al que fueron sometidos los dos teléfonos celulares hallados dentro de la mochila de Facundo, los cuales están siendo realizados por expertos de la Dirección General de Investigaciones y Apoyo Tecnológico a la Investigación Penal (Datip) del Ministerio Público Fiscal.

Fuente:

Notas Relacionadas

Dejá tu comentario

Las Más Leídas del Patagónico