La Justicia Federal inició este lunes tareas de exhumación en el Cementerio Oeste como parte de la investigación por la desaparición forzada de Iván Torres, ocurrida en octubre de 2003.
El juez subrogante Claudio Marcelo Vázquez confirmó que durante esta semana se avanzará con la exhumación de una de las tumbas previamente señalizadas dentro del predio. El procedimiento se desarrolla con intervención del Equipo Argentino de Antropología Forense, junto a organismos judiciales y fuerzas de seguridad.
Según explicó el magistrado en diálogo con Crónica, la medida forma parte de las diligencias impulsadas en la causa y se mantiene bajo reserva judicial. Por ese motivo, evitó precisar la cantidad de tumbas alcanzadas por el operativo y los sectores específicos donde se llevan adelante las tareas.
En el lugar trabajan entre 10 y 15 personas, además de personal del cementerio, efectivos de Gendarmería Nacional y funcionarios de los juzgados federales de Caleta Olivia y Comodoro Rivadavia.
Vázquez señaló que las exhumaciones se enmarcan dentro de la búsqueda de Iván Torres, cuyo caso fue reconocido internacionalmente como desaparición forzada. También recordó que continúa vigente la recompensa para quienes aporten información útil para la investigación.
En ese contexto, indicó que el monto fue elevado a 15 millones de pesos y que existen conversaciones con el Gobierno del Chubut para incrementar esa cifra, con el objetivo de estimular nuevos aportes testimoniales.
El magistrado aclaró que su intervención está centrada exclusivamente en la causa Iván Torres, aunque remarcó que el Equipo Argentino de Antropología Forense dispone de bancos genéticos que podrían permitir detectar otras coincidencias durante los análisis.
Sobre el procedimiento técnico, detalló que en esta etapa se realizarán muestreos y levantamiento de restos óseos considerados de interés pericial. Luego, el material será remitido a laboratorios especializados para estudios genéticos y antropológicos.
De acuerdo con la estimación judicial, los resultados podrían conocerse en un plazo de entre dos y cuatro meses.
“Siempre se trata de buscar a las personas con vida, pero también hay que agotar todas las medidas posibles”, expresó Vázquez al referirse a la continuidad de la investigación.