Durante el sábado "hemos asistido cerca de 200 personas y se suma todo el trabajo que hizo la Secretaría de Desarrollo Humano, Secretaría de Seguridad y Asociaciones Vecinales", enumeró en diálogo con El Patagónico el director municipal de Defensa Civil, Alejandro Salinas respecto a las acciones para enfrentar la tormenta. En menos de 24 horas cayeron 31 milímetros, cuando el promedio para todo abril es de 35 milímetros.
Los mayores pedidos los hicieron los habitantes que residen a la largo de la falda del cerro Chenque, donde muchas calles quedaron anegadas por la acumulación de greda.
Mientras precarias construcciones sufrieron las filtraciones de agua.
En cuanto a la tarea que desplegó el organismo municipal, Salinas graficó: "en un momento las nueve líneas rotativas estaban todas colapsadas. El caudal de llamadas fue bastante y acá se hizo entrega de nylon y asistencia social". Además la entrega de nylon se extendió a las asociaciones vecinales.
"Hubieron dos familias que asistimos porque se les inundó la vivienda y fueron cuadrillas para tratar de aliviar la situación", describió. La franja alta de los barrios Pietrobelli, Jorge Newbery, Las Flores, La Floresta, San Martín y Máximo Abásolo fueron las más perjudicadas por el temporal.
Mientras, en sectores del Stella Maris, Argimiro Moure, San Cayetano y Abel Amaya, "la mayoría de las calles son de tierra y se dificultó la transitabilidad". También "tuvimos bastantes inconvenientes con las calles de la Fracción 14 donde se complicó bastante para entrar o salir", graficó el funcionario municipal.
Sin embargo, "los pluviales y las bocas de tormenta anduvieron muy bien y no tuvimos que ver afectada la ciudad. Hoy (ayer) seguimos con los llamados con la asistencia de nylon y pedidos de camiones chupa por (inundación) pozos ciegos", agregó.
Las distintas áreas municipales como Desarrollo Humano, secretaría de Seguridad, Obras Públicas y Servicios a la Comunidad centraron su tarea desde la sede de Defensa Civil que funciona sobre la avenida Viamonte y Misiones.
También se registraron casos de vehículos empantanados en la zona de quintas del Abásolo, donde tuvieron que recurrir a ayuda de vehículos de doble tracción y con malacates para ser retirados de la incómoda situación.