Se trata de recomendaciones para garantizar la máxima seguridad posible de los alimentos en toda la cadena alimenticia, pues los alimentos pueden contaminarse en cualquier eslabón desde la producción hasta el consumo en el hogar, bares, restaurantes o la vía pública.
Cuando haga los mandados, mantenga la carne cruda, el pollo y el pescado separados del resto de la compra en su bolsa o carrito, y utilice bolsas diferentes.
Asegúrese de que los alimentos que consume se preparen y conserven en buenas condiciones higiénicas.
Es imprescindible lavarse bien las manos con agua y jabón antes de manipular los alimentos a la hora de cocinar.
Es muy importante mantener separados los alimentos crudos de los alimentos cocidos o listos para consumir ya que estos últimos al no requerir una cocción posterior que elimine las bacterias pueden ser vehículo de enfermedad.
Para que la carne se conserve en buen estado colóquela en recipientes cerrados, en la parte inferior de la heladera o bien en el sector de la misma destinado a las carnes.
Las frutas y verduras deben lavarse cuidadosamente antes de ser ingeridas, para evitar tanto la contaminación microbiana como la presencia de productos químicos.
Las bacterias pueden pasar de un alimento a otro por contacto directo entre ellos o sus jugos o a través de las manos de las personas que los manipulan; los utensilios usados durante su preparación (tablas para picar o cortar, cuchillos, fuentes); las superficies que entran en contacto (mesas, mesadas y alacenas). Lave los utensilios y superficies entre cada uso.
Cuando tenga alguna duda sobre la inocuidad del agua potable, hiérvala o trátela antes de beberla. Evite también la cocción excesiva de los alimentos al freírlos o cocinarlos a la plancha o al horno, ya que se pueden producir sustancias químicas tóxicas.
Los productos de limpieza que tiene en la cocina, deben estar alejados de los alimentos. Evite utilizar los envases que inicialmente contenían productos químicos para guardar alimentos.
Todas estas precauciones deben incrementarse cuando se preparan alimentos destinados a grupos de riesgos, niños, embarazadas y ancianos o enfermos.
Cuando consuma alimentos de vendedores ambulantes, asegúrese de que los alimentos cocinados no están en contacto con los alimentos crudos que podrían contaminarlos.