El estado de los bloques del sector oeste del cerro Chenque, es decir de la ladera que colinda con la ruta Nacional 3, preocupa a la comunidad comodorense.
El último desprendimiento producto a la tormenta de septiembre sembró muchos interrogantes sobre el estado de uno de los emblemas de la ciudad.
Es por eso que las autoridades avanzaron en un plan para tratar de sacar entre 4 mil a 7 mil toneladas de roca y brindar seguridad a los automovilistas que transitan diariamente la ruta.
El jefe del 13° Distrito Chubut de Vialidad Nacional, Julio Otero, destacó que no se utilizará dinamita para realizar el desprendimiento controlado, sino que se avanzará con microexplosiones con gases. “No van a volar rocas por los aires. Hablamos de desprendimientos programados donde se tiene que volar la ladera, pero son fragmentos que no van a hacer de gran dimensión”, aseveró.
El operativo se realizará en noviembre, pero todavía queda definir el día. Las autoridades analizan hacerlo entre el 10 y 12 de noviembre con el objetivo de no interrumpir el tránsito. Otra alternativa posible es entre el 18 y 20 de noviembre.
Además, los trabajos de limpieza se llevarán a cabo con una cargadora y camiones de Vialidad Nacional que serán traídos desde Buenos Aires. Sin embargo, no se descarta utilizar equipos viales de la Municipalidad para acelerar los tiempos.
Es que el gran problema que rige sobre la ruta Nacional 3 es la gran cantidad de vehículos que pasan por el sector donde se realizarán los trabajos. Otero explicó que, aproximadamente, pasan 1.200 camiones y cerca de 55 mil vehículos por día. “Esto es un tema que, más allá del Chenque, hay que estudiarlo. No alcanza con la variante de ruta Nacional 3 para sacar el tránsito de camiones por el medio de la ciudad. También se necesita otro tipo de obras”, afirmó.
FONDOS Y BARRERA
Los fondos eran uno de los grandes interrogantes debido al proceso inflacionario, pero Otero subrayó que la emergencia vial declarada por Vialidad Nacional permitirá que el sistema de contratación mantenga su rigurosidad, pero en plazos más cortos para acelerar los trabajos. “Por eso la solución que vamos a dar, será en noviembre porque hemos achicado todos los tiempos administrativos”, aseguró.
Otro de los puntos que generó dudas fue la barrera que se está construyendo en la zona donde se produjo el último desprendimiento. La obra cosechó críticas por parte de la oposición durante la última sesión del Concejo Deliberante. En este sentido, Otero explicó que la barrera fue solicitada por Vialidad Nacional para “frenar algunas piedras que pueden estar desprendiéndose y que pueden llegar a la ruta, rebotar y pegarle a un auto o colectivo”.
La obra provisoria estará lista dentro de dos o tres días y tendrá tres metros de altura. “Las piedras caen a un canal que está tres metros debajo de la ruta. En el caso de que caigan, las piedras tendrían que quedar entre el canal y esta barrera”, aseveró el jefe del 13° Distrito Chubut de Vialidad Nacional y dejó en claro que no hay peligro de que ocurra algo fatídico.