Estados Unidos ya tiene más de 1,2 millones de infectados y más de 71.000 muertos, según el conteo de la Universidad Johns Hopkins, con el estado de Nueva York como epicentro del brote nacional con más de 326.000 contagios y 25.028 muertos.
Christian de Vita (32) relató ante El Patagónico la pesadilla que está viviendo junto a su padre (Claudio de Vita de 68 años), ambos de Comodoro Rivadavia y quienes desde el año 2019 planearon sus vacaciones en Estados Unidos.
El viaje se volvió una verdadera pesadilla en medio de la pandemia. Es que se les terminan los recursos y se encuentran varados en Richmond, Virginia (Estados Unidos) a la espera de un pronto regreso. “Hemos agotado todas las instancias en comunicación; a través de cartas, llamados, solicitudes de formularios y demás con el Consulado Argentino y Aerolíneas Argentinas” describió ante este medio.
Christian, junto con su padre, viajaron a los Estados Unidos el pasado 28 de febrero - previo a comprar sus pasajes en octubre de 2019- con el fin de tomar unos días de vacaciones. “En ese momento aún no se había declarado la pandemia y tampoco el coronavirus era crítico en este país, ni en muchos países más del mundo como lo es en la actualidad” expresó.
“Nosotros compramos el pasaje completo de Ezeiza a Nueva York y de Nueva York a Virginia Richmond por intermedio de Aerolíneas Argentinas, la cual al mismo tiempo se dividió con la Aerolíneas Delta Flight para hacer el trayecto de Nueva York a Virginia” describió el comodorense.
El regreso estaba previsto para el 26 de marzo, pero ante el avance de la pandemia “el vuelo fue cancelado, comunicado por nuestra Aerolíneas Argentinas y cambiado para el día 28 de marzo de 2020. Luego, un día después nos avisan nuevamente, por correo electrónico, que por cuestiones de público conocimiento del coronavirus los vuelos habían sido cancelados hasta nuevo aviso”.
Desde momento, sostuvo: “estamos tratando de solicitar ayuda a los consulados, pidiendo a las aerolíneas una fecha estimada de regreso, una prioridad como pasajeros y nada, todo esfuerzo ha sido en vano”.
La situación se agrava cada día más por problemas de salud de su padre. “Tiene 68 años y es una persona muy vulnerable, de riesgo ante este virus, tiene problemas respiratorios, EPOC, es hipertenso y tiene dificultad motriz para desplazarse. Su medicación se nos terminó hace más de 45 días” y por otra parte “yo soy asmático y no sé qué tan grave sea ante esta situación”.
Con el correr de los días, el escenario para los dos comodorenses es más desesperante. “Tampoco contamos con los recursos económicos, ni sanitarios para aguantar más tiempo en este país” relató y “estamos en una casa de familia esperando a ser repatriados pero cada día vemos esa posibilidad más lejana mientras el número de muertos y contagios en este país se dispara drásticamente”.
Sobre el final, suplicó “una respuesta de nuestro gobierno. Nos sentimos abandonados, es una incertidumbre no saber nada más que lo que sale en los medios de comunicación día a día”.