Comodoro: cierres de sucursales bancarias y mayor endeudamiento

Jorge Uliarte advirtió sobre el deterioro económico en la ciudad, el aumento de la mora y la pérdida de puestos de trabajo en el sector financiero.

La Asociación Bancaria llevó adelante este miércoles un paro nacional de tres horas en entidades financieras de todo el país, en el marco de un reclamo vinculado al cierre de sucursales del Banco Hipotecario y a conflictos laborales en el Banco Central.

Jorge Uliarte, secretario general del gremio, explicó que actualmente existen cuatro sucursales del Banco Hipotecario bajo riesgo de cierre, entre ellas las de Tandil, San Francisco y Quilmes, como parte de un esquema de reducción de costos impulsado por la entidad.

“El paro es de tres horas en todo el país. Además del conflicto en Banco Hipotecario, hay medidas vinculadas al Banco Central, incluso con afectación en la casa matriz de Buenos Aires”, indicó en diálogo con Crónica.

El dirigente sindical remarcó la relevancia operativa del Banco Central dentro del sistema financiero argentino y sostuvo que allí “se concentran gran parte de las operaciones y del dinero físico de las entidades bancarias”.

Respecto a la situación local, señaló que la sucursal del Banco Hipotecario en Comodoro Rivadavia no figura actualmente dentro del plan de cierres, aunque aseguró que el gremio continúa “en alerta y movilización” frente al escenario nacional.

“Hoy tenemos seis trabajadores en la sucursal y no está dentro del radar de cierres porque sigue siendo rentable. Pero las patronales están optimizando costos y muchas veces la variable de ajuste termina siendo el trabajador”, afirmó.

Uliarte también describió un panorama económico complejo en la ciudad, atravesado por la caída de la actividad petrolera, el cierre de comercios y una menor circulación de dinero. Según sostuvo, el impacto ya se refleja en el sistema financiero.

“Se nota en las calles: hay menos gente, negocios cerrados, casas en venta y menos movimiento comercial. Antes no se conseguía estacionamiento para determinadas fechas especiales y hoy sobra espacio”, expresó.

En ese contexto, advirtió sobre un fuerte crecimiento del endeudamiento familiar. Indicó que cada vez más personas recurren a créditos para cubrir gastos cotidianos o refinanciar tarjetas de crédito.

“La gente ya no saca créditos para invertir, sino para llegar a fin de mes, comprar alimentos o refinanciar deudas. Está creciendo muchísimo la mora y el pago mínimo de tarjetas, algo que después genera más intereses y agrava la situación”, sostuvo.

El referente gremial aseguró además que las dificultades económicas alcanzan incluso a trabajadores bancarios, afectados por la pérdida de otros ingresos familiares y el incremento sostenido del costo de vida.

“El salario bancario acompaña la inflación, pero eso no significa que todos estén bien. Hay compañeros que también están refinanciando deudas o sosteniendo solos a toda la familia porque el otro ingreso se perdió”, manifestó.

En relación con el empleo dentro del sector financiero, Uliarte indicó que desde fines del año pasado se registraron siete desvinculaciones en la región y advirtió que la tendencia continúa en aumento. También recordó el cierre del Banco Santa Cruz como uno de los episodios más duros para los trabajadores.

A su vez, cuestionó la forma en que algunas entidades comunican los despidos. “Es muy duro que un trabajador esté en su puesto y de repente llegue una escribana a informarle que ya no pertenece más a la institución. Son situaciones muy perversas que afectan la salud emocional de las personas”, señaló.

Finalmente, consideró que el avance tecnológico está modificando las estructuras laborales y planteó la necesidad de discutir políticas de reconversión y protección para los trabajadores.

“La tecnología avanza y no se puede tapar el sol con la mano. Lo que tenemos que discutir es cómo se generan nuevas oportunidades y cómo se protege a los trabajadores frente a esos cambios”, concluyó.

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