Nadia Belén Kesen, Sergio Andrés Solís, Miguel Angel González, Gonzalo Sebastián Velázquez, Santiago David Igor, Jorge Gabriel Herrera y Leandro Masquelet fueron formalmente imputados ayer en torno al homicidio de Domingo Expósito Moreno, durante la audiencia de control de detención y apertura de la investigación que, durante cuatro horas, se llevó a cabo en la Oficina Judicial de Comodoro Rivadavia.
El acto fue presidido por la juez penal natural de la causa, Raquel Tassello, mientras que la parte acusadora estuvo representada por el fiscal general Adrián Cabral y la funcionaria Patricia Rivas, quienes a lo largo de estos 16 meses coordinaron la investigación preliminar para llegar a la presente etapa procesal.
Los imputados Kesen, Solís, Igor y González fueron asistidos por el abogado particular Guillermo Iglesias; Herrera por Alejandro Fuentes; Masquelet por la defensora pública Viviana Barillari, mientras Velázquez fue defendido por la defensora pública Lucía Pettinari.
IMPUTACIONES
El fiscal pidió que se declare la legalidad de todas las detenciones y se formalice la apertura de investigación preparatoria contra Kesen por homicidio doblemente agravado por haber sido cometido contra una persona con la cual mantuvo una relación de pareja y por promesa remuneratoria, en calidad de autora intelectual (en los términos de los artículos 80, incisos 1 y 3 y 45 del Código Penal); Solís, por homicidio agravado por promesa remuneratoria en calidad de autor intelectual; Velázquez, por el delito de homicidio doblemente agravado por el uso de arma de fuego, cometido con alevosía y promesa remuneratoria, en calidad de autor (en los términos de los artículos 79, 41 bis, 80 incisos 2 y 3 y 45 de Código Penal); González, por el delito de homicidio doblemente agravado por ser cometido con alevosía, con el uso de arma de fuego, en carácter de coautor y en subsidio, fue imputado como partícipe necesario.
Para Masquelet la calificación es de homicidio agravado por el uso de arma de fuego, en calidad de partícipe secundario; Herrera fue imputado por homicidio agravado por el uso de arma de fuego, en calidad de partícipe secundario e Igor, por encubrimiento en carácter de autor.
LA DISPUTA, EL PLAN Y EL PAGO
En su introducción, la fiscal recordó que Expósito Moreno mantuvo una relación con Kesen, fruto de la cual tuvieron una hija. Por la tenencia de la niña tuvieron una disputa judicial y la Justicia española falló a favor del padre, ordenándole a la madre la restitución y regresar la menor a su país de origen.
La niña debía viajar el 30 de junio de 2014 a España, pero a fin de evitar ese viaje, según el fiscal Cabral, tres meses antes Kesen y su pareja comenzaron a idear un plan para darle muerte a Expósito Moreno.
Esa línea investigativa afirma que ambos contaron con el apoyo de González y Masquelet, quienes contactaron a Herrera quien, a su vez, fue nexo con Velázquez para que, acompañado por González, ejecutara al ciudadano español bajo una promesa de pago: el mismo auto utilizado para cometer el crimen.
A fin de probar lo expuesto, el fiscal solicitó un plazo de cuatro meses de investigación y la prisión preventiva de todos los imputados, a excepción de Igor, cuyo delito es excarcelable. El fundamento que utilizó fue el peligro de fuga, el cual apoyó en la expectativa de pena debido a que son todas, en el caso de ser declarados culpables, de cumplimiento efectivo.
No obstante, no se refirió al peligro de entorpecimiento de la investigación y como evidencias para vincularlos se refirió al trabajo realizado con un sofisticado programa que permitió recuperar los datos que oportunamente fueron borrados de los celulares y computadoras secuestradas.
Tras escuchar a las partes, la juez Tassello formalizó la apertura de la investigación, declaró la legalidad de las detenciones, dictó la libertad de Igor por un mes, pero con presentaciones en sede policial, así como también el arresto domiciliario, también por 30 días, de Masquelet -en virtud de la documentación avalada por su psiquiatra-; dictó la prisión nocturna de Herrera y autorizó las salidas laborales que solicitó su defensor, todo ello por un mes. Por el mismo plazo dictó las prisiones preventivas de Kesen, Solís, González y Velázquez.