El abogado Guillermo Iglesias consideró ayer que el móvil del crimen fue absolutamente distinto al que impulsa el Ministerio Público Fiscal y señaló que tuvo ocasión de leer el expediente porque al principio se vinculó a sus clientes, Nadia Kesen y Sergio Solís, a quienes les realizaron allanamientos.
Fue a pedido suyo que se llevó a cabo una audiencia en la que intervino la juez Gladys Olavarría porque entendió el abogado que se estaban violando garantías. Al respecto recordó que se daban a conocer una serie de informaciones a través de los medios, a las cuales él no tenía acceso como defensor, pero sí la pareja de la víctima, Carolina Gayá.
"De lo que surge en el expediente, el entramado que enuncia el Ministerio Público Fiscal es el más fácil y el que evita la profundización de la investigación. Lo que surge del legajo es que el señor Expósito Moreno estaba vinculado, presuntamente, con el tráfico de drogas. El cónsul o representante de España en nuestro país hizo una serie de manifestaciones en el expediente en donde dice que le llama la atención el medio de vida y la calidad de vida que llevaba adelante el señor Expósito Moreno, sin tener un trabajo real y concreto. Ese es el verdadero móvil que hay respecto a la muerte de Expósito Moreno y lo vamos a profundizar.
Esto va acompañado por un deterioro que produjo en su salud y aspecto físico, que determinaron una serie de conflictos vinculados con el cuidado de su hija", sostuvo.