Condenaron al "Gordo Tomate" por la venta de "alita de mosca"

El Tribunal Oral Federal en lo Criminal de Comodoro Rivadavia condenó a los cuatro integrantes de una banda que comercializaba cocaína en los barrios San Cayetano e Isidro Quiroga. En junio de 2015, la Brigada de Drogas Peligrosas desbarató a la organización tras una investigación corta, pero eficaz. Fue a partir de un dato que alertaba sobre la llegada desde Santa Fe de Juan Marcelo Aguirre, alias "Gordo Tomate", acompañado de José Pereyra, alias "Cordobés". Estos tenían como contacto local a Guillermo Jara Sepúlveda. Los jueces Cabrera de Monella, D'Alessio y De Diego condenaron a Aguirre y Jara Sepúlveda por comercio de drogas a 4 años y 2 meses de prisión efectiva cada uno. Mientras, Pereyra fue condenado por tenencia de estupefacientes y le dictaron tres años de prisión condicional; además, lo declararon reincidente. Junto a ellos fue condenada una mujer.

El 24 de julio último el Tribunal Oral Federal en lo Criminal de Comodoro Rivadavia, presidido por Nora María Teresa Cabrera de Monella e integrado por Ana María D´alessio y Pedro José de Diego, dictó sentencia por una causa surgida en junio de 2015 cuando la Brigada de Drogas Peligrosas de la Policía del Chubut había desbaratado en esta ciudad a una banda dedicada a la venta de drogas en los barrios San Cayetano e Isidro Quiroga.

Esa organización estaba liderada por dos foráneos. Uno de ellos era Juan Marcelo Aguirre, alias “Gordo Tomate”, con último domicilio en Lanús, Buenos Aires, pero que según la investigación judicial venía desde Santa Fe a vender “alita de mosca” –cocaína refinada de altísima pureza con el agregado de fenacetina-, ya que en Comodoro Rivadavia podía sacarle mayor provecho a la reventa de esa droga.

El otro cabecilla, de acuerdo a la investigación judicial, era Guillermo Jara Sepúlveda, apodado “El chileno”. Este trabajador petrolero era el contacto comodorense del “Gordo Tomate” y tenía la posibilidad de llegar a una red de clientes, según la información que manejaba la policía.

LA PISTA

La División Drogas al mando de Julián Vilches y Andrés Avila había recibido la información de una persona que por razones de seguridad prefirió resguardar su identidad y que relató que había tomado conocimiento respecto del reciente ingreso a la ciudad del “Gordo Tomate” y del “Cordobés”, quienes viajaban a bordo de un vehículo Toyota.

Cuando corroboraron todas las identidades que les habían proporcionado el informante, los policías comenzaron a efectuar seguimientos bajo órdenes del Juzgado Federal de Primera Instancia, con grabaciones en video de pasamanos de drogas y llegadas de distintos vehículos a viviendas de los barrios San Cayetano e Isidro Quiroga.

-J: “Todo mal acá, mal mal mal, tengo mi compañero en cana”.

-G: “así que no va a jugar más a la pelota?”

-J: “no, yo voy a jugar igual loco sí… no me puedo detener ya, viste, estamos en el segundo tiempo ya”.

La conversación según la Justicia fue admitida por Jara y Aguirre, aunque dándole distintos significados. Jara reconoció que hablaban de droga, pero que quedó en tratativa sin concretarse, y el “Gordo Tomate” conocido en la barrabrava de Colón de Santa Fe negó el motivo y dijo que lo que pretendía era obtener dinero.

“Da la pauta que ambos jugaban el mismo partido, pero no de fútbol sino el de comercializar drogas, en la que cada uno movía su ficha”, señala Cabrera de Monella en la sentencia.

Tras los seguimientos que aportó la policía se probó que el “Gordo Tomate” y su pareja Agustina Santa Cruz viajaron a Comodoro Rivadavia y se encontraron con Jara, tal como habían acordado en forma telefónica y luego a ambos se les incautó droga de la misma especie y calidad. A Aguirre y Santa Cruz se les secuestró además una importante cantidad de dinero cuyo origen no pudieron explicar.

Aquel 20 de junio de 2015, en Mahuida 1940 del San Cayetano, la policía secuestró 331 gramos de cocaína distribuidos en tres envoltorios, uno en una media roja y el otro en una media negra. También incautó 22.910 pesos, recortes de nylon -algunos con grasa mezclada con café- y cinco teléfonos celulares.

LAS PENAS

Juan Marcelo “El Gordo Tomate” Aguirre fue encontrado culpable del delito de comercio de estupefacientes y condenado a la pena de 4 años y 2 meses de prisión, multa de pesos seis mil pesos que deberá pagar en el término de diez días, accesorias legales y costas del juicio.

También se condenó a la misma pena a Guillermo Edgardo Jara Sepúlveda, como autor responsable del delito de comercio de estupefacientes. Los dos habían accedido a una excarcelación por lo que se pidió que se proceda a sus detenciones.

Mientras, José David Pereyra, alias “Cordobés” o “Enano”, fue declarado responsable del delito de tenencia simple de estupefacientes y condenado a la pena de 3 años de prisión, multa de 225 pesos que deberá pagar en el término de diez días, las accesorias legales y las costas del juicio y declararlo reincidente.

En tanto, Agustina Guadalupe Santa Cruz, fue condenada como partícipe secundaria responsable del delito de comercio de estupefacientes, a la pena de 2 años de prisión de cumplimiento condicional, y una multa de pesos 2 mil pesos. La mujer estará sujeta por dos años al cumplimiento de las condiciones establecidas en los incisos 1, 3 y 8 del artículo 27 bis del Código Penal. A la vez, deberá realizar 150 horas de trabajos no remunerados a favor del Estado o de una institución de bien público quedando su determinación y control a cargo de la Jueza de Ejecución Penal por ese plazo, y bajo apercibimiento de que el incumplimiento de cualquier condición, conllevará la revocación del beneficio y el encarcelamiento.

Asimismo, el tribunal decomisó dos vehículos, un Peugeot 504 -dominio AAG 161- y un Toyota Corolla –patente NHY-347-, el dinero y demás elementos utilizados en el delito. A la vez, ordenó la destrucción de la droga.

Fuente:

Notas Relacionadas

Dejá tu comentario


Las Más Leídas del Patagónico