La Cámara Federal de Casación Penal procedió a anular el procesamiento de Alberto Fernández en una causa que lo investigaba por presuntas irregularidades en contrataciones de seguros estatales. El exmandatario había sido acusado de supuestas negociaciones incompatibles con la función pública que motivaron un embargo millonario.
La resolución fue adoptada por la Sala IV del alto tribunal gracias al voto de los jueces Mariano Borinsky y Javier Carbajo, quienes consideraron insuficientes las bases acusatorias que sustentaron el procesamiento. El camarista Gustavo Hornos se abstuvo, abogando por la continuación de la causa.
En su fallo, Casación hizo lugar al recurso presentado por la defensa de Alberto Fernández y ordenó que la Cámara Federal dicte un nuevo pronunciamiento sobre su situación.
La decisión de los magistrados se explicó en la postura del fiscal ante la Cámara Federal, José Agüero Iturbe, que sostuvo que no había elementos para procesar al expresidente. Cuando el caso llegó a Casación, el fiscal del tribunal, Raúl Pleé, pidió confirmar el procesamiento, pero Borinsky y Carbajo entendieron que, al no haber impulso fiscal en la instancia anterior, la imputación no podía prosperar.