La exposición del almirante retirado e infante de marina que llegó a ocupar la jefatura del Estado Mayor de la fuerza después de Marcelo Srur, estuvo atravesada por explicaciones técnicas sobre el funcionamiento del Estado Mayor Conjunto, aunque rápidamente derivó hacia las profundas tensiones internas que sacudieron a la Armada tras la desaparición del submarino el 15 de noviembre de 2017 con la trágica muerte de sus 44 tripulantes.
En la sala del Tribunal Oral Federal estuvieron presentes los jueces Mario Reynaldi, Luis Giménez y Enrique Baronetto, concurriendo además los cuatro altos oficiales imputados y acusados de incumplimiento de deberes, omisión y estrago culposo: Claudio Villamide, Luis Enrique López Mazzeo, Héctor Alonso y Hugo Correa.
También asistieron las abogadas que representan a la querella mayoritaria de las víctimas, Valeria Carreras y Lorena Arias, mientras que Luis Tagliapietra siguió el debate de manera remota vía zoom.
En uno de los pasaje de su exposición, Villán dijo que “cuando yo estaba, había un cumplimiento que hacían las fuerzas que era el estado operacional de los medios (navales, se hacía semestralmente, para determinar qué medios se podían usar operacionalmente”, aclarando que “si esos medios no estaban disponibles, no se usaban y si eventualmente eran necesarios, se preguntaba a la fuerza singular para saber cuándo estarían listos”.
Sin embargo, cuando fue consultado específicamente por la operación del ARA San Juan, tomó distancia de las decisiones operativas.
“De la operación del ARA San Juan no tenía conocimiento, después de conocer la tragedia sí”, sostuvo.
Luego, cuando la fiscalía le exhibió distintos partes diarios y mensajes navales enviados en octubre y noviembre de 2017, entre ellos uno fechado el 24 de octubre que daba cuenta de operaciones programadas entre el 27 de octubre y el 25 de noviembre, así como otro documento relacionado con reparaciones en el periscopio del submarino, Villán respondió que “no era mi área”.
“NO ES NORMAL”
Más tarde, uno de los momentos más delicados de la audiencia llegó cuando Villán describió la situación interna que encontró al asumir interinamente la conducción de la Armada tras la desaparición del submarino.
“El día antes de asumir, me llamó el ministro de Defensa (Oscar Aguad)y me dijo que tenía que hacerme cargo de la Armada hasta que el presidente (Mauricio Macri)nombrara al jefe definitivo. Me dio dos tareas: disminuir la crisis interna de la Armada, apoyar a los familiares y responder a todos los requerimientos legales con toda transparencia”, declaró.
Luego lanzó una frase que resonó fuerte en la sala: “No es normal que cuatro almirantes pidan el retiro de manera simultánea, ni que el comandante del COAA (López Mazzeo) tenga discusiones con el jefe de Estado Mayor y que se haga público. Había un gran problema con gente que buscaba el submarino y otros en temas políticos y de prensa”.
La audiencia se tensó aún más cuando Valeria Carreras cuestionó duramente al exjefe naval.
La querellante le reprochó que nunca se hubiera reunido con ella pese a que “él dijo que tanto se preocupó por las víctimas”. También cuestionó aspectos vinculados a becas y asistencia. El abogado defensor Juan Pablo Vigliero objetó la intervención de Carreras y calificó sus preguntas como “un interrogatorio o una auditoría” alejada del objeto procesal.
Y carreras respondió con firmeza: “es necesario que se entienda el contexto en el que pasó todo esto”. En contraste, Luis Tagliapietra expresó que sus representados “agradecen todo lo que hizo tras la tragedia y por su honestidad”.
La jornada continuó con declaraciones propuestas por la defensa oficial. José Luis Pérez Varela, exdirector general de Material Naval, defendió las reparaciones de media vida realizadas sobre el ARA San Juan y sostuvo que el comandante tenía autonomía para decidir si el submarino estaba apto para zarpar.
“El comandante del submarino es quien decide si está listo para zarpar de acuerdo a las órdenes operacionales”, afirmó y cuando se le preguntó si alguien había obligado al comandante a salir al mar, respondió que “nadie lo obligó”.
Fuente: La Opinión Austral