Una mujer aseguró que pasó por un control de tránsito y el inspector le dijo que no podía continuar su marcha porque tenía el seguro vencido. Sin embargo, la conductora asegura que tenía el pago al día.
Sandra brindó su testimonio este martes, horas después de la situación que la tuvo como involuntaria protagonista.
Todo se desencadenó cuando la mujer, empleada doméstica, se dirigía en su vehículo junto con su hija al lugar de trabajo. “Los vi y no los evité porque tengo todo como corresponde”, señaló.
“Me pararon; les di el papel del seguro. Tenía la factura del seguro pagado que es el resumen; busqué mi celular; se lo mostré y me dijo que no era válido”, acotó.
En La Petrolera, Sandra comentó que al tener domicilio en la zona del Cordón Forestal “no llegan las facturas de pago; se lo dije. Así estamos trabajando este tiempo y estaba cobrado”.
Tras indicar que el agente de Tránsito “fue muy maleducado”, la mujer dijo que “intenté llamar al representante del Seguro, en Córdoba, y no tenía crédito para la llamada”, por lo que el agente de control “me hizo bajar del auto como un delincuente: `bájate del auto´ me dijo; le pregunté su nombre; no me lo dio; no me miraba; me dijo `te vamos a llevar el auto´”.
“Le explicaba déjame ir porque necesito ir a trabajar”, acotó Sandra, indicando que toda la escena fue presenciada por los demás agentes e incluso el que estaba a cargo del operativo “porque se acercó un señor mayor que le dijo `córrete de acá´. Había muchos inspectores y saben que fue muy mal educado, lo que lo molestó mucho más”.
A todo esto, según su testimonio, una vez que el encargado del operativo verificó que el pago del seguro estaba al día, “no me hicieron la infracción. Llegó este señor; le mostré de nuevo el celular, lo vio y dijo que estaba bien, pero que para la próxima tenga el papel para que no pueda volver a pasar eso”.
Por toda esta situación, llegó más de una hora tarde a su lugar de trabajo, sumado al incómodo momento que le hizo vivir el inspector. “Es muy lamentable” dijo porque en los últimos días también paso por un retén policial, en la Avenida Roca, donde brindó la misma documentación sin tener problemas. “Me dice (el inspector): ´¿ves? Ellos trabajan mal, yo no”.
“Llegué al trabajo llorando; encima que uno está mal por todo esto tiene que vivir estos momentos tan injustos, ser maltratada” cerró entre lágrimas la trabajadora.