Destacan la función que cumplen los Centros de Formación Profesional

Funcionan doce en toda la provincia. Reúnen una alta matrícula de estudiantes jóvenes y adultos que procuran capacitarse y obtener un certificado que les permita insertarse en el mercado regional.

En el Centro de Formación Profesional (CFP) 653 de Trelew, durante los tres turnos en los que funciona, las aulas y talleres reúnen a jóvenes y adultos que procuran capacitarse en oficios para lograr su inserción en el mercado laboral o poner en marcha un emprendimiento propio.

Todos los años el CFP recibe una enorme demanda de vacantes para alguna de las más de 20 ofertas de formación existentes y que van desde pintor de obra, operador de máquinas, instalador de conexiones sanitarias domiciliarias y hasta auxiliar electricista, corte y confección o informática multimedial, por citar algunas de las propuestas.

La formación profesional es una oferta del sistema educativo provincial, que se brinda en forma gratuita y que coordina el Ministerio de Educación.

En Chubut funcionan 12 Centros de Formación Profesional en todo el territorio: Rawson, Puerto Madryn, Comodoro Rivadavia, Trelew, Gaiman, Esquel, Epuyén, Lago Puelo, Río Mayo, José de San Martín, Trevelin y Sarmiento y brindan una amplia oferta que puede conocerse en www.chubut.edu.ar

EDUCACION-TRABAJO

En los CFP, profesionales de diversas áreas capacitan a los estudiantes que llegan a esta instancia de formación con distintos niveles educativos, con el fin de generar un puente entre el mundo de la educación y el mundo del trabajo.

“Buscamos darles herramientas que faciliten su inserción o readecuación laboral y de esta manera ayudar a construir un proyecto de vida”, dijo Juan Carlos Mulheman, director de Centro de Formación Profesional de Trelew.

La formación profesional es el conjunto de acciones cuyo propósito es la formación socio laboral que permite compatibilizar la promoción social, profesional y personal con la productividad de la economía nacional, regional y local.

“El Centro se nutre de alumnos de diferentes barrios de Trelew, como también de zonas de influencia como Rawson, Gaiman y Dolavon. Contamos con las herramientas y los equipos necesarios para que el alumno desarrolle todas las capacidades que deberá aplicar en situaciones reales de trabajo, desarrollando en ellos valores tales como la responsabilidad, el compromiso, orden, respeto, el trabajo en equipo y la eficacia”, señaló Claudio Ellis, jefe general de enseñanza práctica.

EXPERIENCIAS

En el CFP de Trelew la matrícula ronda los 300 estudiantes que se reparten entre los tres turnos en los que funciona.

Alejandro tiene 31 años y trabaja de 8 a 18 en una chacra de Gaiman. Cuando termina, todos los días va directo al Centro donde se queda hasta las 22. El cansancio de una larga jornada laboral no le impide disfrutar del curso que hace de soldador básico. “Unos años atrás hice el de electricista domiciliario y electricidad del automotor. El año que viene quiere hacer el de motores de dos tiempos. Me ocupo de aprender, por si algún día me hace falta”, contó.

A su lado trabaja Matías de 25 años, quien recuerda que durante 2016 intentó inscribirse pero que no pudo al haberse cubierto el cupo. “Siempre quise venir porque las capacitaciones que dan acá son buenísimas porque son todos profesores que están en actividad. Trabajo todo el día detrás del mostrador pero cuando termino me vengo contento para acá porque mi proyecto es tener un taller propio de soldadura. Quiero independizarme”, expresó.

Gustavo Godoy es el instructor del curso de soldador básico y herrería de obra regional y manifestó que el grueso de quienes se inscriben van en búsqueda de un oficio que les permita una pronta salida laboral.

“Lo maravilloso es que cuando terminan un curso siempre buscan otro para seguir formándose y optan por aquellos que el mercado necesita. Tal vez empiezan soldadura, luego siguen con electricidad, con construcción en seco, pintura, instalaciones sanitarias. El Centro les permite una formación muy robusta. No solo vienen personas jóvenes, sino también otros que acaban de jubilarse y quieren incursionar en algo nuevo”, informó.

Brian, de 19; Enzo, de 21 y Luis, de 32 comparten la pasión por los motores y por eso disfrutan del taller de electricidad del automotor que cursan desde marzo.

De lunes a viernes, Enzo trabaja en un taller y todas las tardes asiste al CFP ubicado en Rivadavia Norte Nº 192. “Este lugar es ideal para aprender porque no solo te enseñan desde la teoría sino que tenemos todos los elementos para hacer la práctica; nunca falta nada. Es súper demandado. Por eso cuando abrieron las inscripciones vine bien temprano porque no me lo quería perder por nada. Es como una escuela, pero haces lo que te gusta”.

Para Luis, en cambio, este es el tercer curso de oficios que hace. Ya participó del de pintura y en otro de construcción. “Es sumamente interesante todo, porque se aprende mucho y eso es indispensable si queres calificarte y conseguir un trabajo. Me encanta venir al Centro”, destacó.

El CFP Nº 653 tiene más de 30 años de trayectoria. Se fundó en mayo de 1979 y desde entonces viene consolidando su lugar en la formación profesional para la comunidad, no solo de Trelew sino también del Valle.

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