La Policía detuvo este domingo a la noche a la mamá de Ángel, Mariela Altamirano, y a su pareja, Maicol González por la muerte del pequeño Ángel López, hijo biológico de la mujer que tenía 4 años cuando falleció el lunes 6 de abril en el Hospital Regional. Había sido internado un día antes porque tenía problemas de respiración y más tarde se comprobaría que había sufrido un golpe en la cabeza. La madre y su pareja están acusados de “presunto homicidio agravado”.
La mujer fue trasladada a la comisaría de Rada Tilly, mientras que su compañero fue derivado a la seccional de Mosconi.
La medida fue dispuesta tras un pedido del abogado del padre de Ángel, Roberto Castillo, que calificó el hecho como “presunto asesinato”. En la presentación, el abogado sostuvo que la mujer habría cometido “omisión impropia”, en tanto habría conocido la violencia que Maicol González ejercía contra Ángel, “omitiendo apartarlo del ámbito de riesgo, y habría contribuido activamente al desamparo sanitario que agravó su vulnerabilidad, en concurso real con abandono de persona seguido de muerte”.
Castillo dijo tener prueba testimonial de al menos cuatro testigos directos que “acreditarían la violencia ejercida por González sobre Ángel, los gritos del menor, la quema de evidencia el día del hecho, las circunstancias del traslado al hospital, los antecedentes de maltrato de Altamirano contra su primer hijo y el plan concreto de fuga hacia la localidad de El Dorado, en Misiones”.
Además, la querella apuntó contra los funcionarios judiciales que, en su momento, y en el marco de delitos de incumplimiento de los deberes de funcionario público, habrían desoído al papá de Ángel. “El padre me mencionó la cantidad de veces que tocó puertas y se incumplió en velar por los intereses del niño”, dijo Castillo.
Para la querella, Altamirano retomó la relación con el niño tras abandonar el hogar para irse a Córdoba, porque denunció al padre del menor por un supuesto hecho de violencia previo. “El niño fue totalmente invisibilizado por la progenitora, resurgiendo en su interés únicamente cuando le resultó funcional para causar daño a su entorno protector previo”, sostuvo el abogado.
El primer parte médico de Ángel López dice: “Paciente traído en ambulancia del 107 por paro cardiorrespiratorio. Refieren que hubo un antecedente de traumatismo previo”.
La víctima entró al Hospital Regional el 5 de abril a las 8.36. “Paciente en mal estado general, crítico, inconsciente, palidez generalizada, no responde a estímulos”, se puede leer. Según el informe, mientras el niño era trasladado en la ambulancia, era ventilado con presión positiva y masaje cardíaco, y se le administraron dos ampollas de adrenalina y una de hidrocortisona.
La defensa del padre del niño amplió este domingo la denuncia original por considerar que hay suficientes pruebas contra la madre de Ángel, que en el momento de quedar internado estaba al cuidado de la mujer.