El árbitro que dirigió cinco ascensos y se despidió en un clásico comodorense

Marcelo Gutiérrez nació en Salta, se crió en Córdoba y se formó como instructor nacional en Mar del Plata en 1985. Llegó a la capital petrolera en 1998 por un traslado en la Fuerza Aérea donde trabajaba. Se sumó a la Liga de Fútbol de Comodoro Rivadavia y se retiró en 2006, en el estadio municipal, en un Jorge Newbery-Huracán con ambas hinchadas en Kilómetro 3. Fanático de los Rolling Stone tuvo la posibilidad de verlos en vivo en dos oportunidades. Actualmente es quien designa las ternas arbitrales en las tres categorías del fútbol local.

por Carlos Alvarez
c.alvarez@elpatagonico.net

Más de uno perdería la apuesta si afirma que el ex árbitro Marcelo Gutiérrez es cordobés. El acento serrano es porque se crió en la provincia de la "Mona" Jiménez, pero su documento confirma que nació en Salta hace 57 años.
De su etapa en las sierras cordobesas lo primero que recuerda es haber jugado a la pelota en "Defensores de la Gloria", en la época escolar donde su padre le marcó que primero había que estudiar. Pero también destaca que con su progenitor estuvieron en la cancha cuando el Santos de Pelé le ganó 1-0 a Talleres, y de ahí surge la historia de sus tres ídolos que él comenta al empezar la charla con El Patagónico.
Marcelo Gutiérrez escribió el primer capítulo de su historia en el arbitraje en Mar del Plata, lugar a donde llegó después de un paso por Tandil donde ingresó en la Escuela de Suboficiales de la Fuerza Aérea. A esa altura Córdoba ya era un hermoso recuerdo de su infancia. Los amigos del trabajo lo invitaron, y empezó a estudiar para instructor nacional.
El ex árbitro lleva bajo el brazo izquierdo una carpeta con la designación de las ternas para el fútbol del fin de semana. Luego de finalizar la reunión con el vicepresidente de la Liga de Fútbol Ariel Bordeira, camina por el pasillo y entre los papeles que trae están las fotos del recuerdo. La primera que saca y muestra con orgullo es con el "loco" Hugo Orlando Gatti, ex arquero de Boca, y admite con voz firme: "Tengo tres ídolos solamente y son Gatti, Wilington y Pelé".
Gutiérrez recuerda el momento como si hubiera sido ayer. "Hice el preliminar de un Boca -Racing en un torneo de verano. A los de la Liga local en Mar del Plata nos tocaba dirigir antes del partido principal. Estaban terminando la entrada en calor y cuando terminé de dirigir salió el 'loco' Gatti. Fue en el estadio mundialista, estaba el 'Coya' Gutiérrez, y el 'Toti' Iglesias estaba en Racing. Solo con Gatti me saqué fotos. Es de los tres jugadores que vi jugar. A Pelé lo vi en el 70 en Córdoba contra Talleres. Ganó el Santos 1-0, fui con mi viejo. A Willington me cansé de verlo, y de Gatti me gustó la personalidad, lo quieren todos", asiente con una sonrisa.
Marcelo se inició en el referato en "La Feliz", y dirigió los viejos torneos Regionales en cercanías de la costa atlántica. "Cuando fui a Mar del Plata comencé en el arbitraje con unos compañeros de la Fuerza, ellos me llevaron. Tenía 25 años y recién me había casado. Me agarró la época de Alfonsín y comenzó como un aporte más. No quería hacer otra cosa. Comencé con un torneo infantil. Fueron dos años de aprendizaje, y siempre se comienza a dirigir con los más chicos. Ahí haces las primeras armas, y después en el segundo año haces banderita (juez de línea). Y cuando te recibís ahí te mandan a dirigir inferiores hasta hacer carrera", recordó.
Su trabajo en la Fuerza Aérea le puso como destino la capital petrolera en 1998, y luego de cumplir con las horas semanales, le quedaba el fin de semana libre. Y ahí fue el momento de volver a su otra actividad, la de arbitrar, y se acercó a Liga de Fútbol. Se puso en contacto con Guerino Giacoponi y empezó su historia en el fútbol petrolero. "Fui asistente un par de meses, y cuando estaba Omar Quelín me llevó a Primera. Estuve en total desde 1985 hasta el 2006 (21 años) hasta que me di cuenta que era momento de dejar la actividad", aseguró Gutiérrez.
En sus primeros años de estudio, un profesor dijo algo en una clase que se le grabó para siempre. "El día que cueste armar el bolso para ir a una cancha, mejor quédense en su casa porque seguro las cosas no van a salir bien". Y así fue. Poco más de veinte años dirigiendo todos los fines de semana tenían su carga. Comenzó a pesar sobre la espalda, y el entusiasmo ya no era el mismo. "Uno tiene que ser consciente del paso del tiempo. Antes un tiro libre era una tertulia, era más conversado. Ahora lo cobraste y lo ejecutaron enseguida. Había mejores pateadores eh. Ahora cobraste, y la pelota salió. A lo que voy es que no hay tiempo, no te da respiro. No te piden distancia, y eso te da a entender que hay que estar bien físicamente siempre", asegura.
A los 45 se retiró y lo hizo en un clásico comodorense, algo que pocos lo pueden hacer. Se había retirado hacía unas semanas, y no estaba en actividad, pero fue como un pequeño homenaje que le realizaron en la Liga. "En el último partido que me tocó dirigir pasó algo muy loco. Yo vine a la Liga y avisé con un mes de anticipación que no dirigía más, que daba a un paso al costado, pero seguía viniendo. No me daban partidos, pero era tesorero de la Asociación de Arbitros y venía a pagarle a ellos los partidos. En una de esas visitas me llama Antilef, "Kelo" Carrizo, "Gonzalito" y me ofrecieron el clásico. Yo no quería, pero ellos querían que me retire en un partido así. Me convencieron y salió todo bien", subraya. Lo único que pidió como condición fue que sus asistentes fueran Claudio Quiroga y Damián Rencoret. El Diario El Patagónico de ese día asegura que ganó Huracán 2-1 y se disputó con las dos hinchadas en el estadio de kilómetro 3.
El arbitraje pasó a ser pasado y entre lo que más valora es haber dirigido cinco ascensos como fueron el de Talleres Juniors, el de Deportivo Sarmiento, y el de Nueva Generación entre otros. Una vez que colgó el silbato, y con más tiempo a disposición eligió seguir ligado a la actividad. Juega en la Liga de Veteranos con la camiseta de Los Halcones en la categoría Maxi, aprendió a bailar folclore y es el encargado de las designaciones de ternas para las tres categorías del fútbol comodorense.

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