El arte de mantener vivo un oficio milenario

Cynthia Alonso es la encargada de darle vida a cientos de cuadernos. Su emprendimiento denominado "Cyn Notas" permite a miles de comodorenses recuperar historias, mantener vivos relatos y planificar su futuro

El recuerdo de la infancia de Cynthia Alonso está marcado por las manualidades. Su vocación era crear cosas con sus manos. No importaba que fuera papel, plástico, hilo, cartón o plastilina, Cynthia quería crear cosas. Así, empezó a incursionar en velas y jabones. Sus padres dejaban que su creatividad floreciera a la par de su curiosidad. No se detuvo, siguió aprendiendo.

Cuando logró perfeccionarse, empezó a regalar velas y jabones a todos sus familiares. “Esto es para vos, tía”, “Este es tu regalo, tío” y “Tomá este es el tuyo” se escuchaba decir a Cynthia en cada festejo familiar. Su regalo estaba acompañado por su gran sonrisa y por su timidez, que la sigue acompañando cada vez que la felicitan por su trabajo.

Antes de irse de Comodoro Rivadavia para estudiar fotografía, Cynthia realizó un curso de pastelería. Mientras sus amigas se iban a pasar el viernes al Centro, ella prefería repasar recetas y llevarle todo tipo de dulces a sus familiares. El Lemon Pie se convirtió en su marca registrada.

La vida la encontró en Buenos Aires. En 2012 se recibió de licenciada en Fotografía en la Universidad de Palermo. Pero sus ganas de seguir aprendiendo no se detenían. En 2014 decidió realizar su primer curso de encuadernación en CABA. Fue un flechazo a primera vista (o tacto). Desde ese momento, Cynthia Alonso y encuadernación serían casi un sinónimo.

“Recuerdo que dije: ‘voy a probar’. Es que en ese momento había un boom de encuadernación en Buenos Aires y todos querían hacer curso”, destaca Cynthia en diálogo con El Patagónico.

El trabajar con telas, papeles, texturas, hijos, cartón y agujas se convirtió en una experiencia reveladora. “Eran cuadernos tradicionales con costuras externas de hilo de algodón. Arranqué con mis primeros trabajos y nunca más lo pude dejar”, describe.

CAMBIOS EN LA VIDA

Cansada de la monotonía, agarró sus cosas y se fue a probar suerte a Bolivia. Un país donde no tenía nada. En su mochila solo llevaba su ropa, un poco de plata y su kit de encuadernación. Los primeros tiempos fueron duros, pero su oficio la guio. Hasta que consiguió un trabajo estable, vendió cuadernos en la Peatonal Sagárnaga, en La Paz. “Hacia cuadernos entelados y se los vendía a los turistas. Eso me ayudó hasta que pude encontrar trabajo”, asevera.

Sus cuadernos se fueron perfeccionando y decidió viajar a Perú para comprar el tradicional aguayo y ofrecer productos más autóctonos a los turistas. Le iba bien: consiguió un trabajo y continuó haciendo cuadernos, pero solo para sus amigos.

En 2017 decidió retornar a Argentina. Estuvo un mes en Buenos Aires hasta que volvió a Comodoro Rivadavia. Retornar a su ciudad no fue sencillo. Comodoro era otro y ella también. Allí, fue donde nació “Cyn Notas”, su emprendimiento.

Los cursos en la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco (UNPSJB) le permitieron adquirir nuevos conocimientos y conocer cosas que ni se imaginaba sobre el oficio. “Empecé a conocer un mundo más grande porque hay muchas técnicas y otros tipos de materiales con los cuales se puede trabajar”, subraya.

Sus cuadernos rápidamente se hicieron conocidos en las ferias del Centro Cultural. Cyn Notas era una marca que comenzaba a instalarse en Comodoro.

Las ganas de seguir mejorando estaban intactas. Es por eso que decidió incursionar en el anillado, una técnica más industrial, pero que requiere más detalles y precisión en cada producto. Fue un cambio radical. Sus ventas crecieron considerablemente y sus agendas son una constante entre políticos, dentistas, psicólogos, contadores y otros profesionales que requieren de un elemento tangible para programar sus días.

Ese crecimiento no generó que descuidara sus otros trabajos. La Justicia Federal, Diario Crónica y la Universidad son sus principales clientes a la hora de restaurar viejos libros o simplemente encuadernar hojas.

UN PRODUCTO PARA CADA PERSONA

El detalle de Cyn Notas está en escuchar que es lo que quiere cada persona. “Muchas veces piden que en la tapa no sea un diseño genérico, sino que aparezca su nombre o una ilustración que lo represente. Muchas veces piden una tapa con fotos de su familia, sus mascotas, o referidas a causa sociales”, describe.

Esa característica le ha permitido llegar a Puerto Madryn, Puerto Pirámides, Trevelin y cruzar la frontera para posicionarse en Chile.

“Cada producto es distinto. El álbum de fotos es un espacio de recuerdo donde uno guarda sus memorias y requiere algunos detalles particulares. En cambio, la agenda o un cuaderno es algo más cotidiano de todos los días. La característica de la agenda es que tiene que estar bien organizada y diagramada para que la persona la pueda usar todo el año”, considera.

Cyn Notas ha logrado convertirse en un faro de la encuadernación en la región y su creadora sabe que hay que seguir perfeccionándose. Es por eso que las agendas de 2023 vendrán totalmente renovadas. “Siempre trato de innovar e ir mejorando en todo lo que pueda. La agenda del 2023 ha mejorado un montón en muchos aspectos. Cuenta con una cinta señaladora y una plancha de stickers más el diseño característico del emprendimiento”, grafica.

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