Matías Tabar, el contratista que llevó adelante la remodelación de la casa de Manuel Adorni en el country Indio Cua, confirmó este jueves que el costo final de la obra ascendió a 245 mil dólares y aseguró que los pagos se realizaron “en negro” y en efectivo.
En una entrevista con Radio Rivadavia, Tabar explicó que conoció al jefe de Gabinete en abril de 2024 a través de una inmobiliaria del barrio privado. Según relató, la vivienda “estaba bien estructuralmente”, aunque Adorni quería hacerle “una lavadita de cara”.
El contratista indicó que el presupuesto inicial había sido de 85 mil dólares, a los que se sumaban otros 9 mil por la remodelación de la pileta. Sin embargo, aclaró que durante el proceso “se fueron sumando” trabajos adicionales y que la obra terminó demorándose más de lo previsto.
“No sabía que iba a terminar costando eso la obra”, afirmó.
Tabar sostuvo que mantenía un “trato normal” con el funcionario y explicó que no emitía facturas porque, según dijo, así suele manejarse el sector de la construcción. “Ninguna persona en Argentina que se esté construyendo una casa declara todo”, expresó.
Además, aseguró que los pagos eran realizados directamente por Adorni en dólares billete. “Todo fue en efectivo”, señaló. También reconoció que el jefe de Gabinete no le solicitaba comprobantes de pago.
El contratista insistió en que se trató de una reforma habitual dentro del country y rechazó que hubiera un despliegue ostentoso. “No era una obra en la que fueran a llover dólares”, sostuvo.
Sobre las características de la vivienda, describió que se realizaron trabajos de pintura, carpintería, muebles y una parrilla. “Es una casa chica. Fue una obra sencilla, de muy buen gusto”, afirmó. También remarcó que “no tiene nada despampanante”.
Tabar dijo que su rol era el de intermediario entre Adorni y distintos proveedores o trabajadores. “Por ahí él pedía una rebaja y por ahí la conseguía”, comentó.
En otro tramo de la entrevista, aseguró que el funcionario “pagó todo en tiempo y forma” y evitó dar detalles sobre las llamadas que recibió antes de declarar en la causa judicial, aunque aclaró que no se sintió presionado.
“Me gustaría hablar con él, lo adoro, conviví con él como dos años, con él, su mujer y sus hijos”, expresó el contratista, quien también lamentó la exposición pública que tuvo el caso.
Tabar señaló además que le afectaron las críticas y acusaciones que recibió tras la difusión de la investigación. “Fueron días de llantos”, sostuvo, al tiempo que pidió disculpas públicas a su familia por la situación atravesada.
Por último, al ser consultado sobre la contradicción entre los pagos no declarados y el discurso de transparencia del Gobierno, consideró que Adorni “no es una persona que esté pensando en dañar al país” y atribuyó el conflicto a “poca experiencia” en la exposición pública.