El estilo Lampeduza sigue vigente en la política

Soluciones conocidas y caras no tan nuevas. Los recientes desafíos que urgen soluciones en Chubut y las alianzas que comienzan a tejerse pensando enn 2019. La manta corta de dos intendentes.

El arte del engaño

“Que todo cambie para que todo siga igual”, decía el personaje principal de El Gatopardo, la novela del italiano Giuseppe Tomasi di Lampedusa, refiriéndose a la adaptación que supieron hacer las clases nobles de su país a la revolución que buscaba terminar con sus privilegios. De allí fue que se hizo célebre el término “gatopardismo” para marcar la diferencia entre lo que se declama y lo que realmente se busca. En Argentina un clásico de esto es aquella consigna de Juan Domingo Perón: “si no queremos que algo avance, creemos una comisión”.

En la semana que pasó, todo esto junto se pudo apreciar desde el martes de las Lebac y de la estabilización en la suba del dólar, al discurso presidencial del miércoles y a los rimbombantes anuncios del acuerdo político al que se convocará para que el costo de ajuste por venir no solo lo pague Mauricio Macri, sino también los gobernadores que necesitan la plata de Nación para encarar sus obras públicas, o bien no agudizar delicadas crisis.

Por lo pronto, desde las provincias le dieron tiempo a Macri al no sancionar en el Senado la ley contra los “tarifazos” que ya cuenta con media sanción de Diputados.

En otras funciones

Finalmente, el gobernador Arcioni decidió llenar casilleros vacantes y designó a Marcial Paz como nuevo ministro Coordinador, sucediendo al irritante Sergio Mammarelli, quien pasó por la función pública dejando más enemigos que amigos, si es que esto le importaba a quien alguna vez intentó ser intendente de Rada Tilly y que hoy reside en una mansa chacra de la provincia de San Luis.

Lo cierto es que Paz tiene una misión casi exclusiva para cumplir en lo inmediato: solucionar el conflicto con los empleados estatales que ya va por su tercer mes y que él conoce de primera mano, primero por haber sido secretario de Trabajo y después como ministro de Gobierno. En este cargo será sucedido por el mediático Federico Massoni, funcionario de cuna radical, juventud con pretensiones de conformar una nueva fuerza política y reciente pasado en gobiernos de cuño justicialista.

Expectativas

No puede asegurarse que los cambios anunciados por Mariano Arcioni en su gabinete generen amplias expectativas entre los sindicatos estatales. Al menos los docentes acaban de ratificar su paro de 96 horas a partir de mañana, por lo que teniendo en cuenta el feriado del viernes 25 implicaría toda una semana más sin actividades educativas. No obstante, ayer se confirmó que por ahora solo pararán mañana y en asambleas decidirán si levantan la medida en función de la nueva convocatoria al diálogo que hizo el Gobierno, aunque con la condición de que no fuera bajo la presión de una huelga. El resto de los estatales parece estar más abierto a la discusión, aunque como en definitiva se trata de más plata, el acuerdo definitivo no aparece tan cercano en el horizonte, máxime después de que el gobernador precisara aquello de que recién “en octubre o noviembre” habría una solución. Y conste que lo dijo antes de la disparada del dólar y del acuerdo con el FMI que –como se sabe- profundizará el ajuste y exigirá su traslado a las provincias. ¿En Chubut qué más se puede achicar?

“Lo peor ya pasó”

Es lo que les dijo Arcioni a los referentes de operadoras y sindicatos petroleros con los que se reunió el miércoles en Buenos Aires y en donde hubo amplia coincidencia en que el repunte en el valor del crudo aportará unos ingresos más al Tesoro provincial. Esto además serviría para serenar a algunos nerviosos de la Cuenca San Jorge, donde hasta ahora controlaron eventuales desbordes que afloraron en los últimos meses, a partir de la recesión en la industria y los despidos “por goteo” que hubo en la actividad y que le hicieron perder numerosos afiliados al gremio de Jorge Avila, quien por otra parte nada volvió a decir de las obras sociales que pensaba encarar su gremio, en sintonía con el sanatorio inaugurado en la calle Olavarría.

“Esquelazo”

Unas 2.500 personas se movilizaron el viernes en Esquel contra las políticas de ajuste del gobierno de Macri. De paso, cuestionaron la falta de alternativas que son evidentes desde el Gobierno provincial. Dicen que hubo más gente que hace dos años, cuando la manifestación fue contra el primer “tarifazo” en los servicios que aplicó el ministro de Energía, Juan Aranguren, a quien nadie le cree que lo haga “para terminar con la pobreza”, como sostiene en sus constantes redondeos hacia arriba.

En la ciudad que tiene como intendente a Sergio Ongarato la recesión es notable; el turismo ha mermado y cuesta acceder a ingresos municipales genuinos, pese a que se trata de un gobierno macrista. Claro que la ciudad es abiertamente antiminera y tal vez por eso le hayan cortado los víveres desde Nación, donde presionan cada vez que pueden a Chubut para que prosperen los proyectos que pretenden extraer esa riqueza del subsuelo.

Trelew parada

Otro caso preocupante para la economía doméstica sigue siendo el de Trelew, donde el Parque Textil se reduce cada vez más y la desocupación y la pobreza crecen en porcentajes alarmantes. Hasta hace poco el escándalo en torno a Diego Correa y su banda había dado tema de conversación. Pero ahora, pasada la sorpresa y sin más procesados con fama y sin honra, los ciudadanos comienzan a preocuparse por lo que les afecta todos los días y lo primero que salta es la economía.

Hace dos semanas se había anunciado con bombos y platillos la reactivación de la obra de la autovía a Madryn, pero el titular de la CGT del Valle, Angel Chiquichano, se lo desmintió a Cambiemos en la cara. “Trajeron una camioneta de Vialidad y otras tres personas. No empezó nada todavía, no han traído máquinas, sólo algún cargador y una camioneta de 5 empleados, dos inspectores de Vialidad y tres de la empresa”.

¿Habrá debate?

“Es el cuento de la mentira. Viajo mucho a Buenos Aires y estaba licitada la ruta Trelew-Garayalde y la mandaron para atrás; el tramo de Las Plumas-Tecka también y lo estamos haciendo por administración. Ahora cerró la obra del Chenque… también quedó frenado Comodoro-Caleta Olivia. Quisiera invitarlo a Menna a un debate sobre las obras viales en la provincia”. Esto lo dijo el titular de la CGT del Valle, Angel Chiquichano, y por ahí tuvo oportunidad de cruzarse con el diputado nacional que admite su deseo de ser gobernador. Es que Gustavo Menna anduvo por Trelew el fin de semana. Acompañó una charla pública de ese gran actor y fiel exponente del “gorilismo” argentino, Luis Brandoni, y ayer dijo haber encabezado un “timbreo”, de cuya espontaneidad se duda cada vez más. No por nada jamás son anunciados con antelación para que algún periodista en serio verifique cómo reacciona el común de la gente cuando se le aparece en su casa algún exponente de la política responsable de que hoy viva peor que hace pocos años.

Con plata, cualquiera

Hay algunos acontecimientos judiciales que arrancan a toda orquesta y concluyen con finales con lamento de quena. Es lo que ocurrió, por ejemplo, con la causa “El Embrujo”, donde dos fiscales actuaron con celeridad y ordenaron las detenciones de siete personas y el procesamiento de otras. Entre los que hoy están presos hay algunos otrora poderosos del Gobierno provincial, como Diego Correa, extitular de la Unidad Gobernador. En aquellos afiebrados primeros días de marzo no eran pocos los que aparecían del lado de los buenos en las fotos, como el secretario de Seguridad, Federico Massoni, que ahora se muda a otra área del gobierno de Arcioni, y Jorge Miquelarena, el Procurador Fiscal que inició su carrera política como Fiscal de Estado de Mario Das Neves en 2003 y que para acceder a su actual cargo contó con la ayuda de los diputados que impulsaron un juicio político contra su antecesor, Eduardo Samamé, adversario de toda la vida de Das Neves.

Miquelarena y Martín Buzzi se toleraron a desgano entre 2011 y 2015 y ahora el Procurador le ha mandado a decir a Arcioni que espera algo más de su parte. En principio, mayor presupuesto para poder seguir adelante con la compleja investigación que le permitió encarcelar a viejos conocidos. Parece que con los dos fiscales extra que consiguió no le alcanzó.

Buscando la base

Así como el abogado comodorense Gustavo Menna ha confesado querer ser el próximo gobernador de Chubut, hay otros que también lo pretenden, aunque todavía no lo digan por aquello de que la crisis es seria y la gente hoy lo que necesita es que “nos ocupemos de ella”. Esto lo repiten todos los que todos saben quieren ser candidatos en 2019. Uno de ellos es el propio gobernador Arcioni, quien en la semana que ayer concluyó se mostró hiperactivo en ambos planos: como gobernante y como conductor político. En tal sentido, encabezó una reunión de Producción con responsables del área de casi todas las provincias patagónicas; mantuvo otra con operadoras y sindicatos petroleros; abrió licitaciones para obras; les marcó pautas a los dirigentes gremiales que lo desafían y anunció cambios en su gabinete. Esto lo hizo el día posterior a la cena con los diputados que conforman el bloque Chubut Somos Todos, por lo que es dable suponer que tuvieron voz a la hora de las designaciones de Marcial Paz, Federico Massoni y Félix Sotomayor.

Este grupo venía reclamando participación prácticamente desde que asumió Arcioni y en tal sentido se habían pronunciado en algunos encuentros partidarios. Ahora que se definió que Roddy Ernesto Ingram será el nuevo titular de la Legislatura, Jerónimo García y compañía parecen reacomodar sus pies en el plato, lo cual no deja de ser una base de apoyo para quien gobierna y quiere tener un venturoso porvenir ya que si le va bien a él, les irá bien a todos.

Con el sindicato

En este plano, otro que se movió conjugando en futuro fue el intendente de Trelew, Adrián Maderna, quien consiguió un claro pronunciamiento a su favor del diputado nacional y líder del Sindicato de Camioneros, Jorge Taboada. Ambos están dispuestos a volver al peronismo y dar la pelea desde adentro el año que viene. En esto ayudaron la situación de Hugo Moyano, hostigado de a ratos por el macrismo y la orfandad del jefe comunal, quien ve que solo con Gustavo Mac Karthy no alcanza, más allá de que ahora el número uno de esta sociedad sea él y no el hijo del exsenador nacional en tiempos menemistas.

El peleador

Sin dudas, la caída en la imagen del macrismo tuvo repercusiones en Chubut porque hoy no son pocos los que empiezan a descartar posibilidades de una alianza con el Gobierno nacional para las próximas elecciones. No están tan seguros de que llevar ese sello les deje ganancias porque ven que hasta ahora en Chubut solo hubo promesas y nada de concreciones. Y si insisten mucho, les salen con denuncias por hechos acaecidos hace más de una década, con lo cual no hacen más que embarrar la cancha. Encima, late la posibilidad de que los obliguen a compartir costos en el ajuste obligado por el acuerdo con el FMI, que es el mismo de siempre.

Uno de los que recalculaba a diario sus movidas era Ricardo Sastre, el inquieto intendente de Puerto Madryn que supo ser ariete de Das Neves para darle vida a aquello que fue el PROVECh en la década pasada, útil para tener los dos tercios en la Legislatura. Hoy Sastre declara que después de todo su origen es peronista, por lo que se puede inferir qué piensa también del partido con el que llegó al gobierno de la ciudad en 2011: Chubut Somos Todos.

Pero el hombre que en su ciudad ya no tiene reelección demora decisiones, una de las cuales es, por ejemplo, sentar una cabeza de playa en Comodoro si es que considera que le da la nafta. Por acá casi no se le conoce el pelo; solo declaraciones que buscan hacer ruido. La última de ellas fue criticar la decisión de convocar a los intendentes todos juntos y no por ciudades o regiones, ya que dice que hay temas que no pueden compartirse en forma masiva. Como Fernando Niembro cuando se quejaba de Marcelo Bielsa porque no daba notas exclusivas y atendía a todos los medios por igual en forma conjunta.

Las penas de Linares

Al intendente de Comodoro le pasa algo parecido a lo de Sastre, pero al revés. Lo suyo es la falta de presencia en el norte de Chubut, mientras debe lidiar con los problemas de una ciudad en la que solo hubo anuncios de obras desde la época de Raúl Simoncini.

Además, Carlos Linares debe cubrir sus espaldas de otras cuestiones que le van restando energía. La imposición del aumento en el boleto del transporte público, por ejemplo, le llevó más tiempo que el esperado y todavía le faltan las audiencias públicas en las que seguramente volverán a aflorar las eternas críticas a la calidad del servicio de la empresa Patagonia Argentina y la falta de controles por parte del municipio, sobre todo luego de que el mismo Ente de Control de Servicios se quejara por la falta de información precisa y necesaria para poder establecer si realmente corresponden los aumentos. De todos modos, ellos validan las subas.

Y mientras tanto el crédito de 50 millones de dólares se dilata; las observaciones sobre su destino siguen en aumento y aliados de antes –como el radical José Gaspar- ya empiezan a modificar posturas.

Encima, este fin de semana estalló el escándalo por los fondos utilizados para construir lo que se levantó hasta ahora del Estadio del Centenario –que por otra parte le sirve a Nación para justificar su falta de inversiones- y mañana se define si va a juicio por cohecho y protección de actividades delictivas el comisario Antonio Zúñiga, su exhombre de confianza en la Secretaría de Seguridad.

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