"El nene tenía miedo; ¿por qué no quería ir con la mamá?"

En medio del velorio, la madre de crianza cuestionó duramente a la Justicia y al sistema de Protección de Derechos por haber ordenado la restitución del menor a su madre biológica, pese a antecedentes de presunto maltrato.

En un testimonio atravesado por el dolor, la familia de crianza de Ángel, el niño de 4 años fallecido en circunstancias que investiga la Justicia, denunció una presunta cadena de negligencias por parte de organismos estatales que, según sostienen, ignoraron señales de alerta previas. Apuntó también contra la directora del jardín al que concurría la víctima.

Lorena Andrade (foto), quien se define como su madre de crianza, aseguró que tanto la Justicia como el sistema de Protección de Derechos desestimaron pruebas de posibles situaciones de maltrato y ordenaron la restitución del menor a su madre biológica. Según relató, la medida se concretó en noviembre del año pasado bajo advertencias de sanciones legales en caso de incumplimiento.

“Para mí, justicia sería que Ángel se levante de ese cajón. Poder llevarlo otra vez al jardín, a la plaza, a la cancha”, expresó entre lágrimas durante el velorio, donde el clima estuvo marcado no solo por el duelo, sino también por una fuerte indignación.

De acuerdo a su testimonio, el niño habría manifestado temor ante la posibilidad de regresar con su madre biológica. Andrade sostuvo que el menor pedía permanecer con su familia de crianza y cuestionó la decisión judicial que dispuso el traslado.

La mujer también apuntó contra el rol de instituciones educativas. Señaló que, mientras el jardín al que asistía anteriormente habría advertido irregularidades, en el establecimiento al que fue derivado posteriormente no se habrían detectado ni reportado signos de alarma. Según indicó, en sus últimos días el niño asistía con signos de angustia y cambios en su comportamiento.

En paralelo, la familia manifestó preocupación por la falta de detenciones en el marco de la causa. Sostienen que esta situación habría permitido a los sospechosos disponer de tiempo para manipular o eliminar posibles pruebas, aunque esto no fue confirmado oficialmente por las autoridades.

Actualmente, se aguardan los resultados de la autopsia, que serán clave para determinar las causas de la muerte y avanzar en la investigación. Mientras tanto, la familia insiste en que se esclarezcan los hechos y se determinen responsabilidades.

“Tenemos que volver a casa con sus cosas, con su ausencia, mientras quienes creemos responsables siguen en libertad”, concluyó Andrade.

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