El Parque Olímpico reabrió sus puertas

A dos años del gran acontecimiento que fueron los Juegos Olímpicos de la Juventud, el predio de la ciudad de Buenos Aires cumple el doble rol de desarrollo deportivo y social.

Desde hace pocas semanas, ya pudo reabrir sus instalaciones el Parque Olímpico de Buenos Aires para deportistas de alto rendimiento, tras permanecer seis meses cerrado debido a la pandemia por Covid-19.

El Parque es el mayor legado material de los Juegos de 2018. Ubicado en Villa Soldati, cuenta con infraestructura deportiva de vanguardia para alto rendimiento y sus instalaciones fueron certificadas por el Comité Olímpico Internacional, cumpliendo los más altos estándares internacionales. Tras la finalización de los Juegos, se consolidó como un centro de desarrollo deportivo en el sur porteño que durante todo 2019 recibió más de 20 mil atletas de todo el país y desde el 7 de septiembre, cuando fue reabierto, ya lo utilizaron 500 deportistas de alto rendimiento (321 nadadores y 179 deportistas que entrenan en la pista de atletismo).

Más allá de su importancia deportiva, este año pasó a cumplir un fuerte rol social ante la irrupción de la pandemia debido a la situación de emergencia sanitaria. Tres de sus pabellones fueron reacondicionados para recibir personas en situación de calle con el objetivo de reforzar la cantidad de camas disponibles que tienen los centros de inclusión social porteños.

Es así que el Parque Olímpico pasó a brindar 548 plazas para las personas más vulnerables, ofreciendo diferentes espacios para albergar varones, mujeres y familias.

La pileta del Parque Olímpico abre de lunes a viernes de 8 a 18 y su funcionamiento es bajo estrictos protocolos, que entre las características más sobresalientes contempla limitar la cantidad de nadadores por andarivel a no más de uno, con asignación turnos fijos de 1:30 horas, más media hora para preparativos. La capacidad máxima es de 20 nadadores por turno y todos los atletas deben reservar previamente su lugar a través de la Confederación Argentina de Deportes Acuáticos (CADDA). El natatorio, que funciona en el barrio de Villa Soldati, perteneciente a la comuna 8, es el más moderno de la Argentina, tiene apenas dos años de uso y se ubica en un pabellón de 130 x 65 metros.

En el Parque Olímpico también funciona la pista de atletismo, que está disponible de lunes a viernes, en dos turnos: de 11 a 13 y de 14 a 16 para los deportistas que integran la Federación Atlética Metropolitana (FAM).

MEMORABLE JORNADA EN VALENCIA

El miércoles 7 de octubre en el estadio Turia, en Valencia, se vivió una inolvidable jornada de atletismo, en la cual cayeron los récords mundiales de 5.000 metros llanos (damas) y 10.000 metros llanos (hombres). Primero fue el turno de la corredora etíope Letsenbet Gidey, quien marcó 14m06s62 sobre 5.000, batiendo el récord que su compatriota Tirunesh Dibaba mantenía desde 2008.

Y luego, el gran atleta de este momento, Joshua Cheptegei (Uganda) se apoderó de la marca de los 10 mil metros con 26m11s00, dejando atrás los 26m17s53 que el etíope Kenenisa Bekele había logrado quince años antes.

Cheptegei ha colocado a Uganda en los primeros planos del atletismo de fondo y venía de batir el récord de los 5.000 metros, en agosto en Montecarlo. De este modo, une su nombre a los grandes corredores de la historia como Paavo Nurmi, Emil Zatopek, Ron Clarke, Haile Gebrselassie y Bekele, entre otros, que lograron los récords de las dos distancias clásicas del atletismo de fondo en pista.

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