El policía que se enfrentó a tiros con sus compañeros reconoció que había bebido

El efectivo que en 2020 tiroteó a sus compañeros y al comisario de la villa Florentino Ameghino dio a conocer su propia versión de los hechos. Contó que aquel día cumplía años y había consumido alcohol en abundancia, tanto es así que no recuerda mucho de lo que hizo.

En la mañana de hoy en sala de oficina judicial ubicada en tercer piso de tribunales se dio inicio a la audiencia preliminar en la causa donde se investigan los hechos por los cuales se encuentra imputado Leandro Martín Peñaloza, el policía que protagonizó serios y violentos incidentes el día 30 de agosto de 2020 en el Dique Ameghino. A la audiencia concurrieron por el Ministerio Público Fiscal el fiscal general Enrique Kaltenmeier y la funcionaria de fiscalía Verónica Fabris, mientras que ejerciendo la defensa lo hizo Custodio Gómez, junto a la Jueza el caso María Tolomei.

La novedad durante el evento surgió al solicitar declarar el imputado Peñaloza. Dijo que aquel día cumplía años y reconoció haber bebido en demasía, tanto es así que no recuerda mucho lo que hizo, pero despertó en algún momento tirado en el piso del baño. Indicó que posteriormente salió de su vivienda y cuando había caminado varias calles fue increpado por una persona en la oscuridad, sin llegar a reconocerlo, y donde se le reclamaba por audios enviados hacia una compañera, cuestión que no recuerda. A partir de allí explicó que fue a dar a la casa del cabo Costa escapando ya que le tiraron un tiro que impactó en su pierna y también recuerda como acudieron otras personas, la forma en que salió de esa casa y el enfrentamiento posterior que terminó con su detención, donde recién pudo ver que se trataba de sus compañeros.

Peñaloza contestó preguntas de la fiscalía y la defensa sobre aspectos que presentó en esta declaración, y más allá de la misma, el fiscal Kaltenmeier aseguró que si bien no se podían descartar todos sus dichos en este momento, seguramente el Ministerio Público Fiscal mantendría los términos de la acusación ya elevada, para observar la probable elevación a juicio.

Escuchadas las partes, la Jueza María Tolomei estimó conveniente la posibilidad de pasar a un cuarto intermedio en esta audiencia preliminar, para que se tenga en cuenta lo declarado y ver la posibilidad de depurar la acusación, cuestión que tanto la fiscalía como la defensa consideraron adecuado. De esta manera, la magistrada decidió el cuarto intermedio, debiendo la oficina judicial programar la fecha de continuidad para ya sí determinar si la causa se eleva a juicio oral. Mientras tanto, Leandro Martín Peñaloza continuará con la medida de coerción, consistente en el arresto domiciliario.

EL CASO

El 30 de agosto de 2020, a las 22:45, el Cabo 1° Leonardo Martín Peñaloza le escribió por WhatsApp a su compañera de trabajo en la Comisaría Distrito Dique Florentino Ameghino una serie de mensajes, en tono amistoso, como tratando de entablar una conversación con ella. La agente contestó con desinterés, hasta que le recrimina estar abusando de una confianza que no existía entre ambos, momento en el cual Peñaloza comienza a desubicarse, acosándola.

Harta de esta situación, la Agente le indicó por mensaje a Peñaloza que se había cansado y que iba a poner en conocimiento del Jefe, Comisario Calfuquir, toda esta situación. Así va junto hasta la casa del Comisario Eduardo Calfuquir, le comenta lo sucedido y le reproduce los audios en donde Peñaloza incluso la amenaza.

Es entonces que el Comisario Calfuquir, decide recibirle la denuncia a la empleada policial, y dispone que otro empleado de la dependencia, el Cabo 1° Julio Jaramillo se apersone como consigna en las inmediaciones de la vivienda de Mondo, que estaba en la dependencia. Asimismo, llama al servicio al Suboficial Mayor Enrique Curaqueo, que estaba franco de servicio, para que haga patrullaje en la localidad, y para que si observaba a Peñaloza le avisara inmediatamente.

Jaramillo se fue hasta la vivienda de la víctima y escuchó ruido de vidrios rotos provenientes de la casa desocupada del empleado policial Acosta. Se acercó y observó que dos ventanas rotas y a Peñaloza, quien le apuntó al rostro con un arma de fuego.

Jaramillo se resguardó, y solicitó apoyo. Llegaron en su auxilio Curaqueo que estaba de recorrida, y Calfuquir, quien estaba en la Comisaría recibiendo la denuncia. Los tres empleados policiales intentaron hacerlo deponer su actitud y finalizar el conflicto, pero lejos de hacer caso a lo que le ordenaba su superior y sus compañeros, Peñaloza efectuó tres disparos con su arma al suelo.

Continuaron intentando que Peñaloza se calmara, pero en ese momento el agresor intentó salir de la vivienda por la ventana, armado, disparando cuanto menos en tres oportunidades contra ellos, al tiempo en que le decía a su Jefe “Vos te creés que te tengo miedo?” y le efectuó un disparo directo que lo lesiona en el hombro derecho. Ante ello, Calfuquir le devolvió el fuego disparando contra Peñaloza pero sin darle en el cuerpo, y siendo imposible lograr la reducción por otra vía, Calfuquir ordenaóa sus empleados que lo neutralizaran, siendo así que Jaramillo logró darle un disparo en la pierna, pudiendo solo de esta manera neutralizarlo y aprehenderlo.

CALIFICACIÓN JURÍDICA

El Ministerio Público Fiscal califica lo actuado por el imputado de acuerdo a los delitos de amenazas, como autor (149 bis y 45 del código penal), en perjuicio de la agente policial, violación de domicilio y daño en concurso ideal, como autor (150, 183, 55 y 45 ), abuso de armas en concurso ideal con atentado contra la autoridad agravado por ser cometido empleando armas, como autor (104, 237 en función del 238 1°, 55 y 45 ), homicidio tentado, doblemente agravado por ser cometido contra miembro de fuerza de seguridad y por el uso de arma de fuego, como autor (79, en función del 80 8°, 41 bis, 42, 44, 45 )., todos en concurso real (artículo 54) con una escala penal mínima de trece años y cuatro meses.

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