El uso de fuegos artificiales causó graves incidentes en el verano

El uso de pirotecnia, todos los años ocasiona graves daños a personas y en inmuebles, afectando también a quienes conviven con el trastorno de espectro autista.

El último verano no fue la excepción y el enero comenzó con un feroz incendió que obligó a que intervengan todos los destacamentos de Bomberos por el temor de que el fuego alcance una bomba de varilla. En los carnavales, el uso de fuegos de artificios nuevamente quedó en el centro de la escena, cuando la detonación de un artefacto dejó un saldo de 14 heridos. Desde el grupo Comodoro de la Red Federal TGD Padres TEA, ayer manifestaron su disconformidad con el municipio por la aprobación de 190 artículos que fueron avalados el miércoles para su utilización.

Luego de la polémica que generó la decisión de la Municipalidad de abrirle la puerta a la aprobación del uso de 190 fuegos de artificio de bajo decibeles de estruendo, desterrando la posibilidad de que en las próximas fiestas de fin de año haya pirotecnia cero, tal como pretenden padres de niños que padecen trastorno de espectro autista y animalistas, se abrió el interrogante sobre cómo afectará el uso de estos elementos autorizados.

Es que más allá de los decibeles, el uso de pirotécnica cada año produce daños a costa de un poco de diversión y espectáculo lumínico. Por ejemplo, el último 1 de enero, se produjeron incendios de diferentes magnitudes. El primero se registró pocos minutos después de las 0 en barrio Laprida y obligó a que intervengan dos dotaciones del Destacamento 3 de Bomberos Voluntarios, ante el peligro que significó para los habitantes del sector.

Los rescatistas pudieron apagar las llamas. Sin embargo, se presume que en horas de la tarde, el siniestro resurgió en la zona conocida como la Quinta de López.

Eran cerca de las 19.30 cuando se registró el alerta. Primero llegaron al lugar dos dotaciones de bomberos. Pero la acción del viento, obligó a que se pidan refuerzos, realizándose un amplio operativo con dotaciones de Cuartel Central, los destacamentos 1, 2 y 3 y el apoyo de las comisarías de Laprida y General Mosconi.

Es que el incendio llegó hasta la zona del camino Roque González y las llamas se acercaron a una bomba de varilla, lo que obligó a que intervenga también Serpecom SRL.

Pero eso no fue todo. El uso pirotecnia este año también opacó los festejos de los carnavales, en los últimos días de febrero.

Ese día, las murgas desfilaron por la calle San Martín al ritmo de su música y sus movimientos artísticos. El Centro era una fiesta, hasta el momento en que “Batucada Comodorense” pasó por San Martín y Pellegrini, donde uno de sus integrantes encendió un artefacto pirotécnico sobre el suelo, pero no tuvo en cuenta las ráfagas de viento.

El Eolo hizo que el elemento perdiera estabilidad y terminó explotando hacia los costados de la calle donde se encontraba el público. El saldo fue 14 personas heridas con quemaduras de diferente consideración: una persona acusó quemaduras en su pierna derecha; otra en su pierna izquierda y tuvo que ser llevada en brazos hasta el vehículo de emergencias por el personal de la Secretaría de Seguridad porque no podía caminar; un hombre acusó un impacto en la espalda y un joven tuvo que ser atendido por una lesión en el parte derecha de su espalda, teniendo en cuenta que la pirotecnia le quemó la remera cuando explotó. Mientras, que los otros heridos solo presentaron lesiones superficiales.

CUANDO LA ANGUSTIA NO SE PUEDE EVITAR

A estos dos graves incidentes, también se suman los efectos que ocasiona la pirotecnia sobre las personas que conviven con trastorno de espectro autista.

Los padres de personas que conviven con esa condición, este año realizaron numerosos reclamos para alcanzar la prohibición de la pirotecnia. Incluso, en octubre mantuvieron un encuentro con el intendente Carlos Linares, quien se comprometió a que haya “pirotecnia cero a favor de los niños con autismo”, entendiendo que el principal objetivo “es garantizar el bienestar de nuestros chicos que tienen autismo y estos ruidos realmente los afectan”.

Tras anoticiarse de la realización de la prueba que encabezó el subsecretario de Fiscalización Daniel Campillay, Silvana Casas, una de las integrantes del grupo Comodoro de la Red Federal TGD Padres TEA, ayer no ocultó su decepción por lo que considera un retroceso. “Lamentablemente se borra con el codo lo que se había escrito con la mano”, señaló. “Nosotros entendemos que es un proceso, que hay un remanente de mercadería en el que se iba a trabajar, pero ahora están inventado cosas porque no son las que nos habían comentado. Queremos que se aclare esto y lograr que se implemente la ordenanza inicial”, agregó.

Casas en diálogo con El Patagónico, reconoció que el 29 de noviembre fueron anoticiados de la posible realización de la prueba del miércoles. Sin embargo, en ese entonces, el secretario de Gobierno Máximo Naumann les dijo que la intención era suspenderla porque ya se había reglamentado la ordenanza de pirotecnia cero.

Ahora, con esta nueva modificación ni siquiera tienen certezas de que si el próximo jueves se implementarán cambios en la ordenanza 12.625, ya que en principio estaba previsto realizar modificaciones para delimitar específicamente en qué tipo de espectáculos, cuándo y de qué forma se podría autorizar el uso eventual de pirotecnia, tal como establece la ordenanza original.

Ayer por la tarde, al cierre de esta edición, los padres esperaban tener un encuentro con Linares a quien le iban a pedir explicaciones, y ratificar la necesidad de que haya tolerancia cero al uso de ese tipo de elementos, ya que al igual que los animalistas y quienes han visto de cerca el peligro de estos artefactos tienen incertidumbre sobre qué daños podrá ocasionar su uso.

Fuente:

Notas Relacionadas

Dejá tu comentario


Las Más Leídas del Patagónico