El Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) de Javier Milei fue un mazazo. El país todavía está asimilando el impacto de la medida y los gremios encienden las alarmas. Reforma laboral, indemnizaciones y privatizaciones son los temas que más preocupan a los sindicatos.
La Asociación Bancaria fue una de las instituciones que recogió el guante y pretende dar lucha. Uno de los puntos que más inquieta a los trabajadores bancarios es la privatización del Banco Nación. En Comodoro Rivadavia hay dos sucursales que nuclean a 88 empleados: 72 en la sede principal del Centro y 16 en la de la avenida Roca. A esto se le suma la preocupación por lo que pueda ocurrir con la sede de las localidades de Sarmiento y Río Senguer.
El panorama es incierto y la preocupación comienza a transformarse en desesperación. “Hacía mucho tiempo que no veía compañeras trabajadoras llorar”, lamentó Walter Rey, referente de la Asociación Bancaria en Comodoro Rivadavia.
En diálogo con El Patagónico, el dirigente gremial trazó un paralelismo con el gobierno de Carlos Menen cuando también se intentó privatizar el Banco Nación. “Tuvimos que salir a recolectar un millón de firmas para presentar en la Cámara de Diputados para que no se tratara ese proyecto de ley y lo logramos. Esto lo vivimos ya y revivir esas secuencias en las asambleas es muy doloroso”, aseveró.
Las asambleas comenzaron el martes y continuaron a lo largo de la semana. La tarea se basa en concientizar a los trabajadores sobre lo que podría significar la aprobación del DNU tal cual fue anunciado por Milei.
“Hay que concientizar a los compañeros de los que se puede llegar a venir, sobre todo a los jóvenes que todavía no tienen la experiencia de lo vivido en la época de los 90. Nos apoyamos más en los trabajadores de más antigüedad que son los que están transmitiendo lo vivido en esa época y que ahora parece querer volver”, destacó Rey.
EL DNU Y LOS TRABAJADORES
La privatización del Banco Nación significaría sacarle la recaudación de los depósitos de los Juzgados Federales lo que tendría una repercusión directa en el manejo de las finanzas y al convertir a la institución en una sociedad anónima se vendería el paquete accionario abriendo un panorama incierto para los trabajadores.
El panorama podría empeorar para los empleados teniendo en cuenta las reformas en materia laboral que implica el DNU. “Se echa por tierra los 40 años de lucha del movimiento obrero, de los derechos adquiridos en democracia dejando de lado las convenciones colectivas de trabajo. Ya hemos tenido un ejemplo similar con lo que pasó con la empresa Petroquímica (en 1988) donde quedaron en la calle 350 trabajadores”, subrayó.
Rey espera que el DNU no tenga el visto bueno del Congreso de la Nación y pone sus fichas en el papel de los diputados y senadores.
Otro de los temas que preocupa es la vuelta del pago del impuesto a las Ganancias. “Me parece que es un tema también crucial. Los trabajadores han dejado de pagar Ganancias hace dos meses y eso significa que cada trabajador ha tenido la posibilidad de disponer de esa masa de dinero que les descontaban y están tomando compromisos a futuro que a partir de enero si se aplica y se deroga la ley vamos a tener que volver a pagar Ganancias. Será un golpe muy duro en el bolsillo de los trabajadores y lógicamente el ingreso mensual de cada una de las familias”, afirmó.
“La Bancaria siempre ha venido marcando una postura muy firme con respecto a Ganancias. Esto no significa que no se respete la voluntad popular, pero tampoco vamos a permitir desde el punto de vista gremial y colectivo el avasallamiento a entidades del Estado ni al pueblo trabajador”, advirtió.