En Comodoro una familia precisa más de $2 millones

Un hogar tipo necesitó $2.052.055 durante agosto para cubrir sus necesidades básicas y superar la línea de pobreza.

El costo de vida en Comodoro Rivadavia volvió a marcar un umbral elevado. Durante agosto, una familia tipo necesitó $2.052.055 para no ser considerada pobre, según el relevamiento del Observatorio de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco (UNPSJB).

La Canasta Básica Alimentaria (CBA), por su parte, alcanzó los $928.532, tras un incremento del 3% impulsado principalmente por el aumento en el precio de las carnes y las fuertes subas estacionales de frutas y verduras.

El estudio presentó además una nueva etapa en su desarrollo metodológico: por primera vez, las mediciones se realizaron mediante un sistema 100% automatizado, resultado de tres años de trabajo tecnológico. La herramienta permitirá extender el relevamiento a Río Gallegos, Caleta Olivia y Esquel.

El titular del Observatorio, el contador César Vicente Herrera, planteó que existe una marcada desigualdad entre los ingresos de los trabajadores de distintos sectores. Mientras las actividades de hidrocarburos y la banca superan ampliamente el valor de la canasta, los salarios del comercio —principal generador de empleo en Comodoro Rivadavia y Rada Tilly— apenas alcanzan el límite de la pobreza.

Herrera también describió una transformación de la estructura laboral hacia una “economía dual”.

La incorporación de tecnología en la cuenca hidrocarburífera redujo la cantidad de operarios necesarios por turno y modificó la relación entre la actividad petrolera y la generación de puestos de trabajo.

PRECIOS CONDICIONADOS POR EL ESCENARIO INTERNACIONAL

El informe vinculó parte de la evolución de los precios locales con los conflictos en Medio Oriente y el Mar Rojo. Los desvíos de buques y los ataques a plantas energéticas globales incrementaron los costos de transporte y de insumos agropecuarios, entre ellos los fertilizantes nitrogenados. Esa presión sobre la cadena de abastecimiento repercutió en el precio final de alimentos como el pan.

Además, el Observatorio atribuyó las dificultades de pago de los hogares a un problema de alcance macroeconómico, antes que a una cuestión de morosidad individual. Según el análisis, el aumento de las tasas de interés llevó a familias sin margen salarial a recurrir a créditos instantáneos ofrecidos por billeteras virtuales.

Estas alternativas de financiamiento pueden alcanzar tasas de hasta el 850% anual, profundizando la carga financiera de los hogares que ya enfrentan ingresos insuficientes para cubrir el costo de vida.

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