En el 30 de Octubre esperan que baje el lodo para poder evaluar los daños

Los residentes de las 1008 Viviendas están entre los más afectados por el temporal y tuvieron que esperar varios días para poder salir del sector. Señalan que en las jornadas de lluvias más intensas tuvieron que autoevacuarse por la gran cantidad de agua acumulada en las calles. La zona de Kennedy y Chile continúa siendo intransitable. Los departamentos de las plantas bajas del complejo de edificios fueron los más dañados.
Cristina vive en Tomás Pedraza al 400 y durante el temporal tuvo que autoevacuarse a la casa de su vecina debido a la gran cantidad de agua que había en las calles del barrio 30 de Octubre. "Yo salí afuera y parecía un mar. Me mareé de la sensación. No me lo olvido más porque era como cuando el mar está enojado y golpea contra la ruta", graficó.
La habitante del 30 de Octubre también sostuvo que el agua subió hasta 30 centímetros en la zona alta del barrio, pero que en la zona más baja llegó hasta un metro de altura dejando a familias sin nada.
"El agua y el barro estaba por todos lado. A mí me destruyó el revoque pero los departamentos fueron prácticamente destruidos. Fijate que no puede ingresar nada. Están los camiones trabajando para ver si pueden reducir la cantidad de barro, pero esto lleva así como tres días y sigue igual", sostuvo.
Asimismo, Cristina teme que las rejas que se encuentran en las ventanas para seguridad, se conviertan en una trampa mortal por el temporal. "Nosotros tenemos rejas por miedo a que nos roben y cuando llovía teníamos miedo que después no podamos salir y quedáramos atrapados. Todos estábamos desesperados porque no sabíamos si podía rebalsar las cloacas y no poder salir", graficó.
Mientras otros residentes del sector de edificios conocido como "1008 Viviendas" seguía sacando agua con baldes desde sus ventanas. "Esta gente fue la que más perjudicada por el temporal. Tenían agua hasta la cintura y, en algunos, hasta un metro de altura. Perdieron todo. Y parece que la ayuda no llega nunca y el barro no quiere bajar", aseguró Cristina.
PERTENENCIAS QUE NO SE PUEDEN RECUPERAR
Héctor vive en la parte alta de los departamentos y explicó que durante el temporal, "el barro no paraba de ingresar a las casas hasta que pusimos unas chapas para que pare de entrar".
En este sentido, describió: "las lluvias no pararon y la gente trataba de sacar agua con baldes. Veías cómo sacaban agua por las ventanas pero era inútil porque la cantidad de agua que sacaban era menor a la entraba. Fue una fea experiencia porque no sabías cómo ayudar".
Describió que producto del temporal su madre debió ser hospitalizada por problemas de artrosis y que en el kiosco de su padre se rompieron heladeras y se perdió mercadería.
La cantidad de agua que había en el barrio era impresionante. Pero esto ya había pasado en el 2014. "Tenían que haber previsto todo esto. Ahora todos se lavan las manos, pero nosotros hace tres años nos inundamos igual y tuvimos los mismos problemas que ahora. Lo único diferente es que ahora se perdió todo", aseguró.
Asimismo, Héctor criticó el compromiso municipal ya que afirmó.: "los camiones vienen cinco minutos y se van siendo que la Kennedy y Chile es una de las partes básicas para que podamos salir del barrio".
"Ayer (por el sábado) vinieron un ratito. Hoy estarán 10 minutos y se irán no podemos seguir así. Tienen que hacer algo porque si no vamos a quedar atrapados. Tenemos que dar terrible vuelta para salir del barrio con el temor que podamos ser robados", agregó.
Además, el damnificado sostuvo: "hay gente que perdió todo y otra que no sabe qué perdió o qué puede recuperar. Por eso vamos a tener que esperar a que el barro baje para saber bien qué pasó. Hay zonas donde no se pueden entrar es una situación de nunca acabar", lamentó.

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