Vecinos de la segunda etapa del barrio El Marquesado suspendieron las construcciones de sus viviendas y esperan respuestas concretas sobre la habitabilidad del sector, ante la posible afectación por los movimientos del Cerro Hermitte. Se trata de 17 familias que compraron terrenos en 2013 y obtuvieron la titularidad en 2017, pero que hoy enfrentan un escenario de incertidumbre.
Este lunes, los vecinos se acercaron al Concejo Deliberante para mantener una reunión con el concejal Pablo Bustamante, con el objetivo de interiorizarse sobre la situación del barrio y conocer si podrán continuar con las obras o si deberán detenerlas de manera definitiva.
Natalia Vottero, una de las vecinas afectadas, explicó que “somos vecinos del barrio El Marquesado, segunda etapa. En 2013 la Municipalidad aprobó a la cooperativa la venta de 17 lotes, contiguos a las viviendas existentes, sobre las calles Podestá, Valentín Gonzalo y Benito Vivas”. Asimismo, señaló que “en 2017, mediante una resolución, esos terrenos fueron vendidos a cada beneficiario”.
Según detalló, algunas familias ya habían iniciado la construcción de sus viviendas. “En nuestro caso estábamos construyendo a través de un crédito del IPV”, indicó, y aclaró que la situación de este grupo “no es la misma que la de los vecinos que ya vivían en el lugar y hoy no tienen dónde quedarse”.
“Estábamos construyendo para dejar de alquilar y hoy todo quedó pausado hasta tener respuestas concretas: si es un lugar apto para vivir o no”, expresó Vottero en declaraciones que publica Crónica.
La vecina explicó además que aún no cuentan con un informe técnico definitivo, aunque les informaron que este miércoles se realizará una reunión con el Ejecutivo municipal. “Ahí se va a definir si la zona es habitable o no. También queremos saber si se va a asignar otro lugar o, en caso de que sea habitable, bajo qué condiciones, sobre todo en relación a los servicios básicos”, remarcó.
Desde el grupo de vecinos indicaron que, pese a la preocupación existente, no se registran daños visibles en las construcciones ya iniciadas, como grietas o fisuras, y aseguraron que las viviendas se encuentran en buen estado, aunque esperan mayores precisiones y garantías.
Por su parte, Sebastián Lacombe, otro de los vecinos del sector, señaló que “tengo una vivienda en construcción, de dos pisos, y no sufrió ninguna fisura”. En ese sentido, sostuvo que permanece a la espera de definiciones oficiales: “Estoy atento a la información que nos puedan brindar en el Concejo y a lo que se defina, especialmente en lo referido a los servicios”.